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GANGS OF NEW YORK [CINE]




La filmografia de Scorsese está ligada a New York o quizás sea al revés. Tal vez la eterna ciudad sea la que está ligada al director. La simbiosis entre ambos es tal que uno ya no puede determinar dónde empieza uno y dónde acaba el otro. El cine de los últimos 40 años relacionado con Nueva York es sinónimo de Scorsese (Woody Allen hace mucho tiempo que se "divorció" de la ciudad). A Martin siempre le ha interesado la ciudad desde sus extrañas. Nos ha mostrado sus miserias, locuras y extremos. Es cruel con su ciudad natal porque la ama en demasía. Tiene tal fervor por "la ciudad que nunca duerme", que es incapaz de darle la espalda. En cada proyecto en el que se sumerge nos desvela nuevos matices de la inmortal urbe. Desde 'Malas calles' (1973) hasta la actual 'El lobo de Wall Street' (2013) pasando por innumerables enfoques y revisiones que nos muestran al Scorsese más comprometido, al más humano o al más despiadado. Pero siempre con el alma en las manos, sin medias tintas. Su amor por Nueva York, reflejado en su cine, es una larga historia de desencuentros. Hoy, volveremos al Nueva York menos conocido, a las calles que vieron surgir un mito.



LOS MEJORES GANGSTERS DEL CINE [ESPECIALES]

El cine de gangsters, de mafiosos, criminales y demás ralea de los bajos fondos siempre ha sido un cine con el que hemos disfrutado. Tal vez por ese encanto perverso que tiene sentir empatía por los numerosos personajes que el cine, a través de la historia, nos ha ido dejando en perlas de excelentes films. Grandes genios tras la cámara como Howard Hawks, Raoul Walsh, William Wellman, John Huston, Coppola, Scorsese, Kubrick y un largo etcétera nos han brindado la posibilidad de vivir en el lado oscuro de la sociedad, nos han transportado al otro lado de la ley. Sin concesiones, sin mirar atrás, aun a sabiendas que como dice el lema: "El crimen siempre paga". Quizás sea la sensación de saberse perdedores, de ser los verdaderos anti-héroes del cine, los gangsters han pervivido en nuestra memoria colectiva como un poderoso reclamo a una vida fantasiosa que todos, en algún momento, hemos deseado vivir. Repasemos en esta variada selección a una terna de actores que nos han servido en bandeja una prodigiosa muestra de interpretaciones de los chicos malos de Hollywood. A golpe de metralleta Thompson...

UNO DE LOS NUESTROS [CINE]

Ahora que vuelve a estar de moda Scorsese (algo curioso ya que debería estar siempre de moda) con la estupenda 'El lobo de Wall Street' (2013), creo que es un buen momento para revisar uno de sus títulos más emblemáticos de su carrera. El único director capaz de amar tanto a su ciudad natal como para mostrarla siempre en su peor versión. Lo sórdido, lo criminal y lo humano van de la mano en cada título que Scorsese refleja la genuina ciudad de Nueva York. Mito e icono. La luz que atrae a todas las polillas del mundo. Absorbente, devoradora de pecados y borde del precipicio. No desperdicia ocasión para dibujarnos un nuevo retrato de "su" ciudad, vista con los particulares ojos de buen cinéfilo y mejor cineasta. Desde 'Malas calles' (1973) pasando por 'New York, New York' (1977). La eterna 'Taxi Driver' (1976) con sus sinuosas calles. Incluso cuando la historia debe trasladarse a otras urbes, Martin no puede evitar mostrarnos su Nueva York, aunque sea un poco, como en 'Toro Salvaje' (1980)...

EL LOBO DE WALL STREET [CINE]





El regreso triunfal de Martin Scorsese a su verdadero estilo de cine y la Triunfal Ganadora de la 1ª edición de los Blogos de Oro. Tras sus fallidas 'La invención de Hugo' (2011) o 'Shuttler Island' (2010) y tras haber tocado el género del documental de nuevo con 'Shine a Ligth' (2008), el Scorsese que todos conocemos y amamos vuelve con más fuerza que nunca. Más en la línea de 'Casino' (1995) o 'Goodfellas' (1990) que de 'Infiltrados' (2006), lo nuevo del director neoyorquino es una brillante muestra de agilidad, frenética destreza del lenguaje visual y un estupendo recorrido por los años ochenta y principios de los noventa de la mano de uno de los mayores embaucadores que la sociedad yanqui ha tenido. Con una historia real, Scorsese nos introduce en los asquerosos fondos de la vileza humana. Nos transporta a un estado mental que sólo puede ser saciado con un deseo: más Scorsese como éste.

TORO SALVAJE [CINE]

Aprovecho la coyuntura que Robert De Niro hizo el año pasado con 'La gran revancha' (2013) y con su próxima película 'Hands od stone' (2014), ambas alrededor del mundo pugilístico. Sí, últimamente estoy en modo locutor de la ESPN. Lo primero antes de proseguir con la lectura, curioso lector, me gustaría comunicarte que la siguiente película sobre la que vas a leer pertenece al grupo de películas que yo determino como "Peliculón". Sé que puede parecerte un nombre poco acertado o fuera de lugar o que me inspira un sentimiento en plan Garci, pero entre tú y yo...hay unas cuantas películas que están en otra dimensión, primero está el cine y luego ésta serie de películas a las que llamo peliculones. Son de otra clase, de otro material, están más allá del bien y del mal y al igual que ciertos libros deben ser leídos antes de morir, hay ciertas películas que uno debe ver (muchas veces mejor) antes de irse al otro lado. 'Toro Salvaje' es una de ellas.
Hablar de ella es hablar de cine, pero con letras grandes, de oro y con luces de neón. 








Intentar transmitir toda la poesía de las imágenes, la composición de las escenas, el aura de trágica historia y descenso a los infiernos del personaje principal, la capacidad de emocionar con la partitura musical que acompaña a las secuencias, el trasfondo de una víctima de su propio ego en una lucha contra sí mismo y la nostalgia y melancolía que desprende cada fotograma de esta película, sería un intento frustrado por mi parte. 'Toro Salvaje' no hay que verla, hay que sentirla. Lo que si puedo transmitirte, curioso lector, son los múltiples motivos y razones tanto humanas como divinas para ver por primera vez (por lo cual ya te envidio) esta inmensa película. Digo inmensa por que aunque suene pedante, esta película es como la vida, pues lo abarca todo. Creerme.





Martin Scorsese dirigió esta película teniendo bajo sus órdenes un reparto excepcional, del que destaca su buen amigo Robert DeNiro. Ambos ya habían rodado 'Malas calles' (1973) y la hipnótica 'Taxi driver' (1976). Esta fructífera relación se prolongó durante años con otros títulos como 'New York, New York' (1977), 'El rey de la comedia' (1982), 'Uno de los nuestros' (1990), 'Casino' (1995) o 'El cabo del miedo' (1991). Pero sin duda en esta los dos dieron lo mejor de cada uno. Es innegable que la película se puede integrar en el subgénero de las películas deportivas y más concretamente en las de boxeo. Títulos referentes son 'El ídolo de barro' (1949), 'Más dura será la caída' (1956), 'Marcado por el odio' (1956), 'Rocky' (1976) o 'Campeón' (1979). Pero de entre todas ellas destaca por sus innumerables valores cinematográficos 'Toro salvaje'.  El drama del ascenso y caída del campeón del título se narra en todas con mayor o menor fortuna, pero Scorsese infunda a su película de un aura de belleza etérea y amargura que nadie ha sabido plasmar mejor.





Aunque no lo creas, el mayor motivo para ver este film es muy sencillo. Serás envidiado por los que la han visto decenas de veces. No imaginas la envidia que provocará el saber que descubrirás por primera vez una obra tan descomunal y grandiosa. Verla por vez primera puede ser comparado con cuando Picasso mostró en público 'El Guernica' cuando lo terminó. Es una sensación que te hace estremecer ante la pantalla, te envuelve, te sacude y deja que tomes aliento para destrozarte finalmente con frialdad y desasosiego. Es un combate de boxeo en el que tú estás en una esquina del ring. No puedes esquivar los golpes, a duras penas podrás levantarte de la lona cuando sientas la fuerza de la cámara de Scorsese sobre tu nuca. Notarás el aliento de la derrota de Robert De Niro en tu rostro, odiaras el rencor y los celos que su esposa (Cathy Moriarty) siente por su vida, te alegraras por cada una de las peleas que gane y cada gota de sangre de su cara la sentirás recorrer por la tuya propia.





Te preguntaras cómo una película de los 80, sobre boxeo, con DeNiro como protagonista, siendo un drama y encima en blanco y negro puede motivarte para sentarte durante más de dos horas frente a la pantalla. La respuesta es fácil: esta película es dolor, es pasión, es muerte, es fracaso, es alegría y decepción, es vida.

Uno de los factores prioritarios del film, aparte de la soberbia banda sonora, la apabullante fotografía o el guión soberbiamente estructurado (Paul Schrader, 'Taxi driver'), es la asombrosa actuación de Robert De Niro. Está calificada como una de las mejores, sino la mejor, interpretación del cine. Y razones no le faltan a quien opine así. La sobriedad con la que actúa marca a fuego toda la película, pero además no sólo se embarcó en el viaje de sentir mentalmente al personaje sino que lo llevó hasta límites insospechados, en un esfuerzo titánico por mostrar al boxeador en todos sus aspectos. De Niro comenzó el rodaje caracterizado como Jake LaMotta con 25 años, joven y atlético, para a mitad del film transformar su cuerpo con los embites de una vida de excesos. El actor engordó la friolera cantidad de 45 kgs para mostrar a un Jake LaMotta de 50 años, calvo y apesadumbrado. El poder de fascinación que la figura de De Niro traslada desde la pantalla absorbe al espectador. Ver como un actor se sacrifica por su personaje para reflejar su verdad del modo en que lo hizo en este trabajo es una experiencia muy difícil de volver a ver en el mundo del cine.




Las escenas en que vemos a Jake LaMotta como comediante en tugurios para ganarse la vida, el monólogo que se marca frente al espejo antes de salir al escenario y su ritual de calentamiento como si de un combate se tratara, son la demostración al espectador de la soledad del actor con su personaje. Estas escenas junto a la de la prisión, cuando se lamenta del engaño que ha sufrido golpeándose los puños contra el muro, muestran al De Niro más grande, camaleónico y majestuoso que el cine haya visto. La dirección de Scorsese es pura. Directa, sin concesiones preciosistas ni trampas al público. Su visceral forma de dirigir llega al espectador sin ataduras, pocos como él han reflejado el alma humana en estado descendente. Muy superior a 'Taxi driver', y eso son palabras mayores. Y alguien que se supera así mismo con una película de este calibre merece todos los elogios.






Es como si todos los factores se hubieran conjuntado en una sincronización casi perfecta, milimétrica. Y a la vez, la película destila un deje de nostalgia e imperfección. Aún después de haber pasado más de 30 años desde su estreno, el film no se resiente. Sigue fresca e imperecedera. Ha envejecido reteniendo el tiempo. Como si los meses que duró el rodaje hubieran sido atrapados en cada fotograma, para que cuando fuéramos a verla allí siguiera imperturbable ese tiempo atrapado. Hay una serie de películas que deberían ser de obligada visión en institutos, escuelas o universidades, y ésta es una de ellas.






A su director se le ha tildado su manera de dirigir como una lucha por expiar sus propios pecados. Como si con su cine pudiera redimirse su alma. Y puede que sea cierto, se ha hablado mucho de la vida anterior de Scorsese, pues sus pasos en su juventud le encaminaban al sacerdocio. Fue seminarista durante años, pero algo en su vida le hizo convertirse en director y plasmar sus miedos, furias y dudas en el celuloide. Quizás la iglesia perdió un sacerdote más, pero el cine ganó un grande entre los grandes. Un titán tras la cámara. El cine de Scorsese no deja indiferente a nadie, ni siquiera quienes detestan sus películas pueden decir que no sea un director que siempre tiene algo que contar, y sobre todo cómo lo cuenta. En sus inicios tal vez no sabía mostrar lo que llevaba dentro, pero el animal cinéfilo que le habitaba explotó en 'Taxi driver'.  De ahí en adelante su cine ha seducido a crítica y público. Es junto a Spielberg, Ridley Scott o Tarantino uno de los directores que su nombre figura antes que el título del film, que su firma impere antes que el producto que ha creado, es sinónimo de cine. Cómo décadas antes lo fue una película de Lubitch, John Ford, Capra o Hitchcock.






Alguien que ha dejado para la posteridad films como 'Toro salvaje', 'Uno de los nuestros', 'La última tentación de Cristo' (1988), 'Gangs of New York' (2002), 'El aviador' (2004), 'Infiltrados' (2006) o 'El lobo de Wall Street' (2013) puede sentirse más que satisfecho si consideraba que tenía alguna deuda con la vida, el alma o Dios. Su cine es directo, sin efectismos o saltos de trampolín para contentar al público. Es un cine que no te permite tregua. No edulcora sus películas porque así ve la vida, como un animal que te devora y deja sin resuello.


CURIOSIDADES:


  • Ganadora de 2 Oscars (Mejor Actor, Robert De Niro) y Mejor Montaje. Nominada a otros 6 premios de la Academia, entre ellos Director y Película.
  • Rodada íntegramente en blanco y negro (salvo una escena familiar).
  • Martin Scorsese hace un cameo en la escena que pide subir al escenario a Jake LaMotta.
  • El padre del director interpreta a uno de los mafiosos sentados a la mesa del club.
  • Sharon Stone audicionó para el papel de esposa de LaMotta.
  • Como preparación al film De Niro disputó tres combates como amatuer, ganado dos de ellos.
  • No hay música original fue compuesta para la película. Toda la música fue tomada de la obra de un compositor italiano llamado Pietro Mascagni .
  • El auténtico Jake LaMotta aparece como camarero en un club.



VALORACIÓN: 10/10

DUELO DE GENIOS: EASTWOOD vs SCORSESE [DUELO DE GENIOS]

Dos directores consagrados, con estilos dispares pero cautivadores. Dos carreras plagadas de grandes obras, magistrales trabajos y repletas de premios. Martin Scorsese y Clint Eastwood se enfrentaron en nuestro Duelo de Genios y con vuestros votos emitidos a través de Twitter habéis decidido cuál de los dos es vuestro favorito. Muchos exponíais que Eastwood, aparte de ser excelente director, contribuía a mitificar sus films gracias a su presencia como actor en ellos. Por otro lado, los defensores y seguidores de Scorsese, recordabais en vuestros votos que el genio de Nueva York tenía en su haber al menos dos o tres películas entre las 20 mejores de todos los tiempos. Lo más singular fue que en la mayoría de los votos, todos afirmabais que ambos os gustaban, pero que por motivos personales, afinidades o gustos privados os declinabais por uno u otro. Así pues, los resultados de la votación en este Duelo de Genios entre Clint Eastwood y Martin Scorsese ha quedado así.



SCORSESE: PURO CINE [Especiales]

La soberbia 'El lobo de Wall Street' (2013) subió de nuevo a los altares, de donde nunca tuvo que bajar, al extraordinario director de Nueva York. Genio y figura. Polémico, arriesgado, detallista, paranoico al extremo y talento innato en su buen ojo al hacer cine. Un icono donde muchos, casi todos, de los directores de hoy en día se miran para ser mejores realizadores. Repasemos su vida, obra y milagros, pues tiene mucho de todo. Señoras y señores, uno de los últimos grandes genios del auténtico cine con letras mayúsculas...