Mostrando entradas con la etiqueta Lawrence Kasdan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lawrence Kasdan. Mostrar todas las entradas

STAR WARS THE FORCE AWAKENS [CINE]

Han pasado meses, un tiempo prudencial para tener la cabeza fría y el corazón tranquilo para poder hablar del fenómeno global que ha supuesto 'El despertar de la Fuerza' entre todos los cinéfilos, amantes de Star Wars, neófitos o simplemente seguidores de esta fascinante saga galáctica. Mucho se ha dicho, leído, discutido, analizado y debatido. La sangre en algunos casos y foros ha llegado a las calles virtuales de las redes sociales. Creemos, aunque nadie nos lo haya pedido pero el cuerpo nos lo pide, que nos toca a nosotros, humildes cinéfagos, poner nuestro granito de arena o grano en el culo (según se mire cuando acabéis de leer este post) sobre el film de marras que tanto amor (odio) ha suscitado entre los warsies y los espectadores en general.

J.J. Abrams tenía en sus manos el mayor regalo que el cine de los últimos 40 años podía entregar a un director visionario, audaz y capaz de levantar sagas muertas ('Star Trek', 'Misión Imposible') y creador de fenómenos audiovisuales como 'Perdidos' o 'Alias'. De Abrams siempre se ha dicho que...




EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA: 35 AÑOS DE UN HÉROE DE PELÍCULA [CINE]

Cuando se cumplen 35 años de su estreno, viene bien hacer memoria de uno de los hitos del cine: 'En busca del Arca Perdida'. Hay ciertos momentos en la historia del cine, fechas e instantes cruciales que marcan un antes y un después en su magia, en su modo de hacernos entender el cine como espectáculo de evasión. Motor de fantasía y fábrica de sueños se aúnan muy pocas veces de manera tan rotunda. En los últimos 40 años dos nombres han ido ligados a esta definición como sello inigualable de una manera de crear cine que mezclaba los elementos clásicos del cine más académico con la esencia misma del asombro, la imaginación y el más difícil todavía: Steven Spielberg y George Lucas.

No se puede entender el cine actual sin estos dos monstruos (con sus baches y manías) que a base de devorar cine de los años 40, 50 y 60 nos devolvieron las ganas de divertirnos, la ilusión de un niño y la desbordante fuerza de la imaginación hecha imágenes. Son la conjunción perfecta en el cine espectáculo, sin obviar una buena historia de fondo (primordial para que esa magia funcione) y...