SHERLOCK: LA NOVIA ABOMINABLE [SERIES]

La espera ha merecido la pena...y mucho. El inmortal personaje de Arthur Conan Doyle, 'Sherlock' ha regresado en su versión televisiva de la BBC bajo el sello inconfundible que ha impreso Steven Moffat y Matt Gatiss (creadores y guionistas de la serie) para deleitarnos antes del estreno de su cuarta temporada con este episodio especial rodado por todo lo alto. Un regalo para los seguidores de la serie y para cualquier amante de las buenas adaptaciones. En un triple salto mortal, en una vuelta de tuerca aún más audaz, los creadores de 'Sherlock' han vuelto a acertar de pleno con este suculento festín de referencias que es el capítulo especial 'La Novia Abominable'.

Tomando como inicio...









...el final de la tercera temporada, que contenía uno de los mejores cliffhangers de los últimos años (con permiso de la tercera temporada de 'Hannibal') este episodio nos transporta al clásico ambiente y época de las andanzas del popular detective. En un alarde de imaginación, los guionistas han tenido el buen hacer (como en anteriores temporadas) de recrear situaciones y relatos reales de Arthur Conan Doyle y mezclarlos con la propia trama inventada para la serie y darles un nuevo enfoque y giro que dejará con la miel en los labios a los fans de esta genuina maravilla británica.


Un viaje temporal desde el siglo XXI a finales del siglo XIX que saciará nuestras ansias de la nueva temporada y que nos hará recrearnos en un festival de sueños dentro de sueños, realidades alternativas, reencuentros con demonios personales, historias paralelas y todo con un desencadenante que será el nexo de unión con la cuarta temporada.


Sherlock, interpretado magistralmente por el endiosado (y con razón) Benedict Cumberbatch nos sacudirá de nuevo el corazón, nos hará retorcernos ante la lógica y nos desbaratará nuestras teorías que a priori creemos como las acertadas cuando en un desenlace de este episodio especial, nos quedemos con cara de poker y la mandíbula por los suelos. Una genial escaramuza por los recovecos de la mente del personaje que fielmente refleja la paranoia y desenfreno de un personaje mortalmente atractivo.


Tanto Cumberbatch como Martin Freeman (John Watson) han tenido a bien rodar este episodio entre medias de sus dilatadas carreras, que gracias a esta serie se han disparado como cometas en el cielo (uno con actuaciones en 'Star Trek: en la oscuridad', 'The imitation Game', 'Black Mass' o su incorporación al universo Marvel con 'El doctor extraño', y el otro tras su paso por la trilogía de 'El Hobbit', la serie 'Fargo' o también seducido por Marvel para 'Capitán América: Guerra Civil'), y dan lo mejor de si mismos y de sus personajes en un tour de force que hará que disfrutemos como pequeños infantes al ver a nuestro detective por antonomasia en su época natural, pero con el colofón que significa ese cruce de lineas temporales.


Una cuidada y muy bien expuesta ambientación, decorados y personajes secundarios (todos los de la serie...atentos pues también sale ese en el que todos pensamos, bajo disfraces y caracterizaciones muy conseguidas), unos frenéticos diálogos (como no podía ser de otra forma) y una trama que se deleita en confundirnos por el mero hecho de hacernos creer en una solución tan plausible como simple para darnos una bofetada final que solo puede corresponder a una mente malévola que sabe que nos dejará con más ganas de 'Sherlock'. Pero hasta 2017...habrá que esperar.




Douglas Mackinnon, director del episodio, muy labrado en TV ('Doctor Who', 'Jeckyll', 'Robin Hood', 'Line of Duty'), abre el episodio haciendo un guiño sin pudor al Sherlock Holmes de Guy Ritchie, con giros de cámara imposibles, movimientos a cámara lenta, transiciones ágiles y un montaje endiablado para más tarde volver a coger el pulso de la narrativa de la serie y trasladar los iconos de dicha serie a la ambientación del siglo XIX. Una delicada puesta en escena que se devora con sumo placer y que solo consigue que los fans se vuelvan aun más fans y la serie gane nuevos adeptos.


Un ejemplo de cómo una serie puede aportar mucho más con tan solo un poco de imaginación, mucho buen gusto y un genial elenco de técnicos y artistas, que hacen de este 'Sherlock' la mejor versión de cuantas se han hecho hasta ahora tanto en cine como en televisión.

De obligada e imperdonable visión.

VALORACIÓN: 9/10

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