POLTERGEIST (2015) [CINE]

"Están aquiiiiiiii..." decía nuestra encantadora Heather O`Rourke allá por 1982 con esa carita de no haber arrancado un ala a ninguna mosca y ese pelazo rubio oxigenado que haría sonrojar a Jane Mansfield. Pues no, no está aquí ni se les esperan. Ni a los fantasmas, ni a los entes, ni a Caroline, ni a Tangina, esa genial espiritista, ni siquiera al especulador de los terrenos en donde se edificó la casa de la película original. Todo sigue igual pero todo ha cambiado. Es como re-encontrarse con una exnovia del brazo de otro. Algo huele a chamusquina y se nota. Los ochenta está dando muchos disgustos a sus fans con estos innombrables remakes, reboot o disfrazados homenajes que a falta de imaginación, están saturando las pantallas de los cines los últimos años. 'Conan' con Jason Momoa fue un insulto, 'Robocop' un fallido intento de relanzar una franquicia y 'Terminator Genesys' un desesperado giro hacia los orígenes por falta de ideas. Cuando aun estamos con el miedo de la secuela de 'Blade runner', la continuación de 'Los Goonies' y la herejía en la que se ha embarcado Dwayne Johnson al querer producir y protagonizar el remake de 'Golpe en la pequeña China', nos llega este descafeinado producto que ni de lejos hará sombra a su homónimo. 'Poltergeist' era de por si...








...una pequeña joyita ochentera, escrita, producida (y todos sabemos que hasta dirigida) por Steven Spielberg. Sabiamente ha declinado toda relación con este proyecto que ha caído en las locas manos de Sam Raimi, que empeñado como hace años estuvo Michael Bay, produce con letras pequeñas esta re-visitación a nuestra querida familia Freeling...digo Bowen.


Queriendo partir de una premisa tan descabellada como cambiar los nombres de los personajes originales, uno espera encontrarse con nuevas imágenes, nuevas secuencias o giros narrativos. Pero nada de eso sucede en este calco, por momentos vergonzoso, que bien pudiera haber sido dirigido por Gus Van Sant el mismo año que hizo aquella grotesca película a la que llamó 'Psyco' (1998). El responsable, por llamarlo de alguna manera, en la dirección es Gil Kenan, que tras sorprender gratamente con 'Monster house' (2006) y casi convencer con 'City of Ember' (2008) ha pasado un anodino viaje de 7 años hasta poder dirigir de nuevo. Querido, vas a pasar otros siete como mínimo. Sin alma, con el peso mortal que supone no variar los ingredientes pero intentando acoplar de tu propia cosecha creyendo que mejoras lo visto, sin oficio a la hora de presentar a unos personajes que deambulan sin interactuar (siendo Sam Rockwell con el papel de padre el que mayor bagaje aporta al film) y tergiversando elementos que parecían formar parte de nuestra memoria colectiva ("Carol Anne...ve hacia la luz") conlleva  a que el espectador sienta que está comiendo las croquetas caseras que hacia su madre pero con relleno de estropajo nanas. 


Un esquema básico original que le diera una vuelta a la trama o aportase novedades a su narración hubiera bastado para elevar el listón final con el que nos despacha (sin gracia y sin fortuna) a la conclusión del film. Ni que decir que el epílogo original estaba mejor logrado. El pequeño giro argumental es que el hermano mayor de Madison (aquí no hay Carol Anne, lo siento queridos) toma una fuerza y un mayor recorrido tanto en la trama como en su desenlace, pero eso no hace más que entorpecer el meollo del asunto, el paso al otro lado. En eso tiene mayor fortuna el guionista, David Lindsay-Abaire ('Robots', 'Corazón de tinta', 'Oz, un mundo de fantasia'), que logra colarnos unas cuantas imágenes icónicas que se echan de menos en cuanto dejan de aparacer. Pero ni el supuesto alarde de efectos especiales es como uno cree y mucho menos la intrusión del personaje que emula al de Tangina puede llenar ese vacío. Jared Harris ('Sherlock Holmes, juego de sombras'), compone un personaje que está mas cercano, casi a propósito, a la saga 'Insidious' que ha 'Poltergeist'. Si bien al principio puede que guarde un as en la manga, el desarrollo del desenlace hace que su personaje se pierda en un torbellino de quieros y no puedos del que el público queda desconcertado.


Simplona en su manifiesto, fallida en su filmación y sin espíritu canalla (ese que tan bien resuelto funcionaba en los 80s), el remake (o mejor dicho, la ofensa) de 'Poltergeist' no pasará a la historia. No por ser el peor remake, sino por que no tiene tanta mala leche como pretende vendernos. Lo mejor que le puede suceder a este film es que sea olvidado cuanto antes.



VALORACIÓN: 3/10

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