FALLECE SERGIO RENÁN: 1933-2015 [NOTICIAS]

El cine Argentino está de luto...
Falleció el director y actor Sergio Renán  el día 13 de junio de 2015 a los 82 años. Sus restos fueron velados en el Teatro Colón de Buenos Aires.


"A veces siento fastidio de que me identifiquen con La Tregua"
decía sobre la película basada en la novela homónima de Mario Benedetti, que lo llevó al éxito.

El  primero de Agosto del año pasado La tregua celebró 4 décadas de vida y fue sometida  a un proceso de  restauración para mejorarle el sonido y la calidad de imagen.

A propósito de los 40 años, el director  recibió un homenaje en el décimo Pantalla Pinamar, festival en el cual estuvo presentando el material nuevamente. Allí estuvo también la actriz principal de la película, Ana María Picchio.

Más tarde Renán habló...


...con el sitio del audiovisual y confesó que junto con el amor  por su primer trabajo, a veces siente fastidio de ser identificado por ésta y no por otras realizaciones posteriores que a su modo de ver fueron mejores. “Desde que se estrenó la película yo ya la he visto varias veces con distintos auditorios y creo que hay un contenido mágico” - argumenta “Es una historia que tiene que ver con lo más profundo de las vivencias humanas”. Cuenta también que tiene una filmación “modesta, deliberada  e involuntaria”  “La historia – sigue -  es contada con simplicidad, debido a mis ineptitudes de debutar, pero hay un contenido afectuoso a la condición humana y una variedad de personajes con los que el público se puede identificar, incluso de diferentes generaciones” A pesar de la precariedad con la que fue realizada, La Tregua fue la primera en ser nominada al Oscar y la primera sobre una relación gay en argentina. Para finalizar el realizador  agrega “Junto con el amor a ésta película, a veces siento fastidio de que me identifiquen con ella que fue la primera que hice, pero sin duda estoy agradecido porque cambió mi vida. Fue un debut explosivo, inédito, que sin exagerar, cambió mi vida”.



 Gestación de La tregua

La Tregua cuenta la historia de un hombre solitario, cincuentón que conoce a una jovencita de la cual se enamora y lo saca por un tiempo de la monotonía del trabajo, dando así un sentido a su rutinaria vida, un paréntesis. Ese con que Benedetti definía a la vida en otro de sus libros “la vida es un paréntesis entre dos nadas” justificaba el autor en una entrevista para Clarín.

Fue una de las películas más exitosas en Argentina en la década del 70 gracias a la simplicidad con la que fue contada y a los diálogos extraídos de la novela que Mario Benedetti publicó en 1960 cuando Uruguay iniciaba una etapa de autoconocimiento, con la mirada puesta en Europa y Estados Unidos. Fue la época de las utopías y las luchas sociales.


El autor formó parte de la generación del 45  (la llamada generación crítica) y expresa en sus textos un afán por desentrañar el entorno nacional y su vinculación a otras culturas. Su literatura resulta cuestionadora, pero a la vez expresa un deseo de cambio, de transformación, de reconstrucción.

“Uruguay es la única oficina del mundo que ha conseguido el estado de República”

Esta es una frase que Benedetti reitera en más de una de sus obras, y que caracteriza su forma de ver a su país. El autor la explica diciendo que no hay cielo, no hay horizonte. Una situación similar se vivió en Argentina una década después, por lo que fácilmente la historia pudo convertirse en argumento para una película en Buenos Aires, sencilla al parecer, pero con un fuerte contenido social. En una entrevista con la Agencia Alemana de Prensa (DPA) en Madrid el escritor habló sobre  la dictadura “Dejó unas secuelas muy importantes. Por ejemplo dejó una herencia de mezquindad en la relación de la gente que antes no existía. Incluso los militares de antes de la dictadura tenían un estilo más civil y democrático. Los que convirtieron a los militares en ejecutores y torturadores fueron los norteamericanos que los adiestraron en la zona del Canal de Panamá para ser verdugos de su propia población”.



Benedetti en el cine


La tregua no fue la única película basada en textos de Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia, tal su verdadero nombre "Eran esas costumbres italianas de meter muchísimos nombres” –recuerda. Su prolífica producción literaria incluyó más de 80 libros, algunos de los cuales fueron traducidos a más de 20 idiomas y varias de sus obras fueron trasladadas a la pantalla grande, otras se convirtieron en canciones, Joan Manuel Serrat le puso música a sus poemas en el disco El sur también existe y Nacha Guevara cantó sus letras en  Nacha Guevara canta a Benedetti.
Sus comienzos en la literatura se remontan a 1943 cuando dirigió la revista Marginalia, luego su extensa obra abarcó géneros narrativos, dramáticos y poéticos, fue también autor de ensayos y realizó crítica teatral y cinematográfica.
De sus novelas es La tregua (1960) la que alcanzó mayor impacto internacional. Traducida a veintitrés idiomas y con 145 ediciones en su haber, fue trasladada a la radio, el teatro y la televisión, además de la versión cinematográfica de Renán, quien en 1983 lleva al cine otra de sus novelas, se trata de Gracias al fuego (1965), los conflictos generacionales pasan a estar encarnados en Victor Laplace o Dora Baret. También ese fue el año de  Pedro y el capitán, aquí el tema es la tortura, también llevada al teatro con pasajes de humor “como para que el espectador respire” había dicho (solo realizó 3 incursiones en teatro, El reportaje de 1958; Ida y vuelta de 1963 y Pedro y el capitán, 1979) “creí que era una novela y terminó como una obra de teatro que marchó muy bien, se representó en no sé cuántos países. Creo que funcionó porque tiene nada más que dos personajes; yo con tres personajes en teatro no doy... Es un género muy difícil”. (cfr. Ezequiel Martínez, dossier de prensa).

También La ronda de los dientes blancos (1966) había sido interpretada por el propio Benedetti. En el mismo año de La tregua (1974) Osías Wilenski dirige Dale nomás, con Hugo Arana. El año siguiente se estrena Las sopresas, de Luis Puenzo, en la cual Benedetti aparece como guionista.  Luego llegaría Acaso irreparable (1976)  una adaptación del cuento del poeta  que trata sobre el tiempo, uno de los temas más atractivos a los que se refirió en su extensa trayectoria, además de la vida y la muerte. La que sigue es Día incompleto  en 1980.  Cien años de mi vida fue una realización española de 1988, que antecede a El lado oscuro del corazón(1992) en la cual Benedetti recita en alemán y Despabílate amor (1996) de Eliseo Subiela, la primera es una comedia romántica sobre las ansias de un poeta de encontrar a una mujer capaz de volar, con Darío Grandinetti, Sandra ballesteros, Nacha Guevara y André Melancon y la segunda cuenta la historia de un periodista que revive cierto amor con la mujer de un compañero, cuenta nuevamente con Grandinetti, además de Soledad Silveyra, Juan Leyrado y Valentina Bassi. En 1992 se estrena también Capitán Capitán en México a cargo de Javier Rivera, sitio en el que se realiza una nueva versión de La tregua en 2003. Por último, España estrena Los pocillos en el año1999.
 La lista es extensa, sus libros parecían estar destinados a la pantalla grande. Al momento de elegir uno no sabe con cual quedarse, pero el autor, que se considera poeta en primer lugar y que ha mantenido un estilo accesible y un lenguaje cotidiano, ideal para el cine reconoce que el séptimo arte también ha ayudado a su inmensa popularidad pero al igual que Sergio Renán, no incluiría a La tregua entre sus favoritas.
“La tregua fue llevada al cine, fue finalista para un Oscar, se hicieron adaptaciones para la televisión, el teatro, la radio... Hubo mucha cosa que ayudó, lo que de todos modos es un misterio para mí, porque tampoco creo que sea mi mejor novela”.



 La Tregua

Ficha técnica

Título: La tregua
Título original: La tregua
Dirección: Sergio Renán
País: Argentina
Año: 1974
Duración: 108 min.
Reparto: Héctor Alterio, Luis Brandoni, Ana María Picchio, Marilina Ross, Aldo Barbero, Juan José Camero, Carlos Carella, Cipe Lincovsky, Oscar Martínez, Lautaro Murúa, Walter Vidarte, China Zorrilla, Luis Politti, Hugo Arana, Norma Aleandro, Sergio Renán, Víctor Manso, Antonio Gasalla, Constantino Cosma, Rudy Chernicoff, Carlos Perciavale, Jorge Sassi, Diego Varzi
Dirección: Sergio Renán
Diseño de producción: Eugenio Zanetti, Rosa Zemborain, Tita Tamames
Fotografía: Juan Carlos Desanzo
Guión: Aída Bortnik, Sergio Renán
Montaje: Óscar Souto
Música: Julián Plaza
Novela original: Mario Benedetti
Producción: Rene Aure, Rosa Zemborain, Tita Tamames
Vestuario: Rosa Zemborain, Tita Tamames




Eso era amor



Martín Santomé (Héctor Alterio) está llegando a los 50 años, es empleado, viudo hace 20 años, pertenece a una clase media sin ideales y siente que su vida no va a ninguna parte. Vive con sus hijos,  Esteban (Luis Brandoni) que es el mayor y no quiere ser como su padre; Jaime (Oscar Martínez) con tendencia homosexual y Blanca (Marilina Ross) que se encuentra entre las tareas de la casa y su libertad. Con ellos mantiene una escasa comunicación, cada uno está inmerso en su monotonía y la mayor parte del tiempo él está ocupado en la oficina. Sin embargo lo consuela saber que en seis meses y 28 días estará en condiciones de jubilarse, aunque no tiene claro que hará entonces con su tiempo libre. Mientras tanto conoce a Laura Avellaneda (Ana María Picchio), una joven de 24 años que es incorporada al trabajo bajo supervisión suya y con quien establece un romance, una tregua o un paréntesis en su eterno padecer existencial.

La tregua es el primer largo dirigido por Sergio Renán, con adaptación de Aída Bortnik de la novela homónima de Mario Benedetti, publicada en 1960, que guarda relación con esa  época en Uruguay (la falta de compromiso, la clase media burocratizada, la incertidumbre sobre el devenir del pueblo o la individualidad de los jóvenes) en un contexto mundial marcado por  la revolución Cubana y escrita tras un viaje del autor a Estados Unidos un año antes.

 El texto es una crítica a la sociedad del momento que “cierra los ojos a la realidad”.
 “Uruguay cerró los ojos a  América Latina cuando estuvo bien económicamente”, según declaraciones del propio Benedetti que no entendía que su país le diera la espalda a sus hermanos. También existía un rechazo por las transformaciones sociales que asomaban, como la homosexualidad.

En Argentina se estrenó en medio de  un clima de inestabilidad política y social, en el cual la censura afectaba frecuentemente a las producciones cinematográficas, había que ser muy habilidoso para decir o sugerir, criticar o mostrar en un ambiente tan hostil.

El libro tuvo una adaptación cinematográfica posterior en México, dirigida por Alfonso Rosas Priego, que se estrenó en el año 2003.

La novela está estructurada  en forma de diario íntimo, dividida en 178 días en un período que va del 11 de Febrero de 1958 al 28 de Febrero de 1959, escrita en un lenguaje coloquial (propio de Benedetti) y en  primera persona.

En la  película de 1974 se mantiene ese lenguaje sencillo con el cual se expresan los personajes, con actuaciones sobresalientes, no solo de los protagonistas, sino del resto, unos jovencitos como  Antonio Gasalla, China Zorrilla (la única voz que fue doblada), Norma Aleandro o Hugo Arana, entre otros que dan lo mejor de sí. Renan no necesitó más que una buena historia y actores que supieran y se animaran a  contarla para obtener la primera nominación al Oscar de Argentina en la categoría de mejor película de habla no inglesa en 1975 (perdió contra Amarcord de Fellini). Si bien el argumento es por demás simple, ya que retrata la cotidianeidad, poco a poco la tensión va aumentando y  nos enfrentamos al tema del amor sin condición social, ni edad, ni sexo en una sociedad materialista y llena de prejuicios donde mandan las apariencias y no hay tiempo para los sentimientos, éstos que quería inmortalizar el escritor.

Las debilidades y  fortalezas del ser humano; la soledad; el desamor; la esperanza; la desesperación ante la inactividad en la vejez; el valor del hoy, donde conviven la vida y la muerte, son temas que se ponen de manifiesto en el libro y que se reflejan en el film, que puede entenderse también como un llamado de atención. Casi siempre pensamos en el pasado o proyectamos cosas para el futuro y nos perdemos de disfrutar las pequeñas cosas del momento o no valoramos lo suficiente a nuestros seres queridos, cuestiones que aún hoy, medio siglo después, todavía son moneda corriente. Como si fuera poco entra en juego el destino, o Dios, o como quieran llamarlo que nos da o nos arrebata eso a lo que nos aferramos, ya sea una cosa, una persona o un trabajo y nos hace reflexionar sobre el desapego, la felicidad que resulta efímera y esquiva o el sentido mismo de la existencia.


Es una historia atemporal. La tregua es una de esas películas que partiendo de un pequeño argumento sacado de lo cotidiano, cuya acción transcurre en Montevideo, nos abre las puertas a un panorama latinoamericano  de la segunda mitad del siglo XX (angustia, incertidumbre, individualismo, miedo) que perfectamente puede adaptarse a Buenos Aires 14 años después de la edición del libro (o a México 43 años después) y poner sobre la mesa temas que nos atañen a todos como el rol del hombre y la mujer en la sociedad, el aceptar lo diferente y la libertad para amar.

"Ella me daba la mano y no hacía falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien acogido. Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor." 

Eso era amor, así de simple lo cuenta el personaje y así de simple debería ser entenderlo pero para la razón no es tan fácil. Ana maría Picchio contó en una entrevista reciente  que hoy en día hay mayor libertad para que se de una relación como la de Santomé y Laura, pero en ese momento era muy mal visto. Tal vez ese amor fue el mismo con que la recibió y respondió el espectador. La gente la consagró  a pesar de no ser ni la mejor película del director, ni  la mejor novela del escritor.

Sin grandes tecnicismos, pero con grandes actuaciones y un diálogo preciso, Renan logra atraparnos y emocionarnos hasta las lágrimas. Una película siempre vigente y recomendable 40 años después de su estreno.




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