LA TEORIA DEL TODO: La Teoria que faltó [CINE]

La teoría del todo estuvo nominada al Oscar en 5 categorías (guión adaptado, banda sonora, mejor película, actor y actriz) de las cuales solo Eddie Redmayne se quedó con la estatuilla por su fabulosa interpretación del astrofísico, teórico y cosmólogo Stephen Hawking (además del parecido físico, el actor se ocupa de cada detalle característico, mirada,  gesto, movimientos, síntomas o estado de ánimo).




El científico británico es conocido por sus trabajos sobre el tiempo y los agujeros negros y también por padecer una enfermedad motoneuronal que...


...comenzó a manifestarse a los 21 años y que ha ido agravándose hasta dejarlo inmóvil en una silla de ruedas, pero comunicándose a través de una máquina generadora de voz. Sin duda, un ejemplo de superación que merece ser llevado al cine.

Con un trabajo de actuación digno de admirar, se supone que lo más difícil de lograr ya estaba resuelto y el éxito del film asegurado, sin embargo algo falló ¿qué le faltó a la cinta de James Marsh para correr mejor suerte en la entrega de premios?


El relato comienza con un Stephen en Cambridge cuando conoce a Jane Wilde ( Felicity Jones) quien sería su primera esposa y la autora de las memorias en las cuales se basa el guión y lleva por título Hacia el infinito. Aquí encontramos el  más grave error. ¿qué se quiere contar? ¿una historia de amor incondicional? ¿un drama? ¿la historia de amor entre Stephen y Jane verdadera? ¿o la historia de vida de una personalidad reconocida mundialmente por su talento? Al adaptar el guion a las memorias de la mujer, se le está otorgando el protagonismo a ella, entonces presenciamos la historia de vida de la primera mujer de  Hawking ¿eso era lo que querían mostrar en realidad?

 Aún siendo así, falta credibilidad en el argumento, porque del libro solo se rescata lo más favorecedor para ambos y se pasan por alto las debilidades ( no existen discusiones en esa pareja)  En una entrevista reciente ella confiesa que él nunca le agradeció lo que hizo, que pensó en suicidarse, que era muy egoísta ( En el film no quería ayuda externa) pero excepto ésto último, el resto no aparece en la película. Es más, quienes leyeron el libro lo describen como tierno  y divertido (Hawking tiene buen sentido del humor) ¿será que el tiempo cura las heridas? 50 años después de conocerse son amigos y puede ser que en la última versión editada de esas memorias se registren  simplemente los buenos recuerdos después de la tormenta, aquellos momentos que prefieren recordar sin rencor.

Si la idea original era registrar la biografía del científico británico entonces faltan puntos de vista, falta teoría, falta investigación, trabajo de campo previo (como si se tratara de un documental) falta información. Por ver el árbol, se perdieron el bosque. Es casi un pecado basar la historia  de una persona tan exitosa únicamente en lo que piensa de la relación  su primera mujer (por más importante que haya sido para él), falta profundizar acerca de otros aspectos de su vida (profesional, familiar, laboral). De más está decir que resulta incompleta ¿y sus logros? ¿y sus teorías? ¿y su infancia? (y podríamos seguir). Es una historia conmovedora y dura, que vista a la distancia puede ser más flexible, pero no puede tomarse como biografía. De él al final no aprendimos mucho. Si esperaban algo similar a Una mente brillante ( 2001) o la recientemente estrenada y también nominada al Oscar  El juego de la imitación (2014) nos cambiaron la bocha, dejaron al protagonista central en segundo plano.

Así mismo se entiende que no es arbitraria la elección del amor como eje principal de la trama, puesto que al igual que en  La fórmula de la vida (2013) dirigida por Terry Gilliam (director de Doce Monoses el amor  el sentido del todo, de la vida, de la existencia, la verdad, Dios o como quieran llamarlo. El mensaje es claro. Él  reconoció en una oportunidad ante la prensa que fue su amor por Jane un "motivo para vivir" cuando le dijeron que le quedaban dos años de vida allá por los años 60 y hoy tiene 73. Vaya paradoja, fue la fe de ella la que le dió la fuerza de voluntad necesaria para ayudar a salir adelante a su marido ateo (como ella supo contar al ser interrogada por periodistas por la presentación del libro).

- "cosmólogo, una especie de religión para ateos inteligentes" responde Stephen cuando en el film Jane le pregunta por su profesión.

  Empero, acá también se quedan cortos, porque no se trata solo del amor a una mujer sino del amor a la física, a su profesión y a la vida misma. 

Quizá faltó determinación a la hora de decidir qué contar y qué no o tal vez se intentó quedar bien con todos y se olvidaron de los espectadores, algo que pasa a menudo cuando las biografías son autorizadas y las personalidades viven. No lo sabremos, pero sí sabemos que cuando se ocultan datos pierde interés y verosimilitud el trabajo final.

El resultado: Una brevísima historia del tiempo que Sthephen compartió con su primera mujer; uno de los más extraordinarios pensadores que se haya conocido desperdiciado ( no llegamos a saber nada que no sepamos antes de ver la película respecto a él) y un montón de agujeros negros cubiertos por una prolija  fotografía (con predominio de  colores cálidos acorde con la intimidad del hogar) y actuaciones sobresalientes (Felicity Jones y Eddie Redmayne) que no alcanzaron para que el todo funcionara y nos quedamos con ganas de más.









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