EL DIABLO SOBRE RUEDAS [CINE]

Todos tenemos un pasado, incluso el Rey Midas de Hollywood tuvo uno. Unos años antes de revolucionar la forma de entender el cine y de explotar la burbuja del blockbuster veraniego con la épica 'Tiburón' (1975), Steven Spielberg se ganaba honradamente la vida trabajando como director de episodios en series de mayor o menor calidad. Bajo el amparo de la productora Universal, con la cuál ha trabajado casi siempre en su vida, Spielberg era un mozalbete que dirigía capítulos en series como 'Night Gallery' o 'Colombo'. Tuvo encontronazos con actores antes muy populares en cine que se ganaban el pan en esos seriales. 

Su juventud, su audacia y su imaginación para narrar destacaron por encima de la media y la Universal apostó por él para encargar un proyecto para televisión. Una película de bajo coste pero en la que podemos encontrar muchas y variadas perlas que configurarían la manera de dirigir del maestro Spielberg. Un conductor cualquiera, una carretera en mitad del desierto y un pavoroso camión, eran los elementos fundamentales y rudimentarios en los que Steven basaría este frenético duelo, esta huida del infierno. Retrocedamos más de 40 años y acompañadnos en esta diabólica persecución a través de las carreteras perdidas del desierto de California...descubriréis que el Diablo puede adoptar muchas y divertidas formas...Bienvenidos a 'Duel'...bienvenidos a 'El Diablo sobre ruedas'...



Cuando comenzó el proyecto, Steven conocía muy bien el trabajo de Richard Matheson, guionista del film que se basó en su propio relato. Matheson fue un creador de paradojas, universos alternativos y relatos de ciencia ficción que el cine no ha sabido bien tratar ('El último hombre vivo', 'Soy leyenda' o 'Acero puro'). Spielberg admiraba sus aportaciones a una serie que le volvía loco, 'Twilight Zone' (1958) y años más tarde ambos volverían a coincidir para rendir homenaje a esta serie con el film 'En los límites de la realidad' (1983). Pero volviendo a aquel año 1971, lo curioso de este proyecto es que le llegó a Spielberg de manera muy curiosa (como le pasó con 'Tiburón', aunque eso lo contaremos en otra ocasión). Su ayudante, había leído el relato corto en la revista 'Playboy' y comentó a Spielberg que sería una buena idea para rodar. 


Como la Universal estaba dispuesta a dar vía libre a Steven para rodar una TV movie y Spielberg tenía una idea, ambas ambiciones se unieron. Se había gestado la semilla de 'El diablo sobre ruedas'. El propio Richard Matheson elaboró un guión ampliando el relato y el director pudo rodar su fábula sobre un diabólico ser enfundado en un camión herrumbroso que persigue sin motivo aparente alguno a un conductor anodino que marcha hacia su casa. Una persecución frenética con tintes de thriller y algunos elementos fantásticos que el espectador asume como parte del juego. El realizador tuvo la certera idea de no mostrar al auténtico enemigo, al conductor del camión. Con lo que el misticismo y el misterio sobre ese ser aumenta de tal forma que entendemos al propio camión como un ser viviente y con enfermizas intenciones.


Sólo el antebrazo del conductor se atisba en un corto plano, para devolvernos una pequeña esperanza hacia el conductor y su duelo con alguien humano. Pero solo es un espejismo y el camión es un personaje más de la trama, sino el protagonista principal. Rodada íntegramente para la televisión en doce días, tras su primer pase fue tal el éxito y el reconocimiento que tuvo en USA, que la productora Universal animó a Spielberg a rodar más escenas y tener un metraje superior para poder ser estrenada en cines. Por ello, de los 74 minutos iniciales rodados, se pasó a los 90 minutos estrenados dos años después, en 1973, que conocemos hoy en día. Se añadieron escenas y planos de camiones, coches y secuencias de carreteras que fueron sumando duración. Lo curioso en nuestro caso es que no pudimos ver el estreno de 'El diablo sobre ruedas' hasta pasados doce años de su rodaje. Cosas de la fama, Spielberg en 1983, año del estreno en España, ya era un totem del cine y queríamos ver y conocer todo de él.


Cuando se estrenó, la crítica estadounidense creyó ver una alegoría en el film que denunciaba la lucha de clases, el enfrentamiento entre estratos sociales. Steven adujo que todo era más sencillo que eso. No se trataba nada más que de una versión asfaltada de 'Solo ante el peligro', con elementos fantásticos eso sí. Toda esta aventura en la carretera se iniciaba con una sencilla maniobra de adelantamiento que muchos de nosotros hacemos todos los días. David Mann (Dennis Weaver) es un hombre de negocios de clase media que conduce por las carreteras fronterizas con Méjico cuando un enorme camión cisterna aparece delante de su coche. Lo adelanta y el camión vuelve a adelantarle, comenzando así una inexplicable persecución que atrapa al espectador no por la historia que nos cuenta, que es menos que nada, sino por la forma de narrarla. Spielberg ya despuntaba en forma de atrapar la atención al espectador y 'El diablo sobre ruedas' es su primer ejemplo destacable.


La tensión que se acumula, los varios momentos de climax que se crean, la sensación de ahogo, de locura y de misterio, rodean al público en esta extraordinaria muestra de cine fantástico disfrazado de road-movie con visos de thriller. Sentimos la sinrazón del camión, lo vemos como un espectro de la carretera y asumimos su rol como un ser vivo que tiene un fin, un objetivo. Pero el director asume la responsabilidad de no cercenar la historia dándole una explicación. El hombre contra la máquina, el ser humano expuesto al límite en una situación anómala en un contexto real. Los elementos cotidianos usados para crear terror. Como hacía su venerado y admirado Hitchcock, Spielberg dota de humanidad (o infernal humanidad) al camión. Cosas que vemos todos los días que pueden convertirse en nuestras peores pesadillas. Unos años más tarde, convertiría un amable y agradable día en la playa en la peor de nuestras visiones. El mago había surgido.


El film obtuvo premios y nominaciones en eventos como los Globos de Oro y fue galardonado con el  Premio Emmy de 1982 por el destacado resultado en montaje de sonido, además de el Premio del Festival de cine fantástico de Avoriaz de 1973 en la categoría de Gran premio a Steven Spielberg por su dirección. El uso del sonido (más que de la música, obra de Billy Goldenberg) es un referente en todo el film. Sentimos el crujir del camión como su respiración entrecortada, la aceleración de su motor como el corazón que late a mil pulsaciones y sobre todo el momento final (Spoiler) donde oímos cómo grita de dolor al caer por el precipicio. Una malsana humanidad otorgada al camión que lo convierte en el estandarte de este "pequeño" telefilme. Una joya a reivindicar, ejemplo perfecto de cómo contar una historia con apenas tres elementos. Hoy en día, realizar este film sería un festival de escenas circenses, explosiones y cámara lenta cada 30 segundos. Spielberg obró el milagro de crear de la nada el terror, la tensión y la locura a 140 kilómetros por hora.



VALORACIÓN: 7/10

Curiosidades de VideoClub:

  • Cuando Carey Loftin , el especialista que conduce el camión, preguntó a Steven Spielberg cuál era su motivación era para atormentar al conductor del coche, Spielberg le dijo: "Usted es un sucio, podrido y buen hijo de puta." Loftin respondió: "Chaval, has contratado al hombre correcto." Ambos volverían a trabajar en 'Loca evasión' (1974) o 'En busca del arca perdida' (1981)
  • Según Richard Matheson , se inspiró para escribir el cuento original "Duel"  después de un encuentro con un conductor de camión que fue tras él un 22 de noviembre de 1963, el día en que John F. Kennedy fue asesinado.
  • Steven Spielberg ya era un fan de Richard Matheson antes de que se hiciera la película debido a las contribuciones de Matheson a la "Dimensión desconocida" (1959).
  • En 1971, el ayudante de Steven Spielberg sugirió la historia después de haberla leído en la revista Playboy.
  • Durante la persecución, un sedán estacionado parecido a un coche patrulla se ve, levantando brevemente las esperanzas de Dennis Weaver pero resulta ser un automóvil de servicio para un exterminador de plagas llamado Grebleips ... "Spielberg" a la inversa.
  • El camión que cae por el acantilado se hizo en una sola toma. Tenía que ser así porque no podían darse el lujo de otros camiones con el bajo presupuesto de la película.
  • Gregory Peck se consideró brevemente para interpretar el papel principal pero rechazó hacer una película para la televisión.

1 comentario:

  1. Esta película tiene escenas magistrales. En especial, cómo coloca Spielberg la cámara. Se nota que ya apuntaba maneras.

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