LOS GOONIES [CINE]

No podía faltar la reseña a este film emblemático de los años 80s y más cuando se cumplen 30 años de su estreno al escribir estas líneas. Junto a 'E.T.' y 'Regreso al futuro' forma el triunvirato del cine juvenil por definición en esa alocada década que supuso el origen de lo que hoy conocemos como cine de culto de aventuras. 

Con el permiso de otros títulos, 'Los Goonies' ha supuesto para miles de fans su punto de partida como la semilla que impulsó sus sueños y fantasías en su adolescencia. Tiene mucho de eso pero sobre todo recuerdos. Es sin duda una de las películas que más grupos de seguidores tiene en el mundo, más reseñas y referencias en el posterior cine de aventuras juveniles. Todos hemos soñado en formar parte de ese variopinto grupo de chavales que surcaban su ciudad costera en bicicleta. Aquí en España tuvimos nuestros propios Goonies...









...unos años antes. La maravillosa y viejuna serie de Antonio Mercero, 'Verano Azul', nos regaló sin saberlo a un elenco de muchachada en bicicleta que a golpe de pedal configuró nuestra versión patria y playera del film de Donner.


No digo que Gordi fuera Piraña o Data fuera Pancho...pero casi. Pero volviendo al film, hay que reseñar al verdadero creador que hay detrás de esta risueña e inocente aventura. El rey Midas del cine, Steven Spielberg, fue el auténtico artífice de la película. Eran sus años dorados como director, productor y también en su faceta menos señalada, creador de historias. A raíz de su texto, Chris Columbus ('Solo en casa') escribió el guión del film (el año anterior ya había trabajado para Spielberg en 'Gremlins' de Joe Dante) y ofreció la dirección a Richard Donner que en esos momentos se encontraba con los preparativos de otro proyecto, 'Lady halcón' (1985). Donner venía de dos fallidas películas, 'Su juguete preferido' y 'Max's bar', pero seguía siendo un referente con sus dos inmortales títulos anteriores, 'La profecia' y 'Superman'. La dirección de 'Los Goonies' y 'Lady halcón' supuso para el realizador su explosión en los ochenta que luego refrendaría en 'Arma letal' (1987).


Spielberg, Donner y Columbus configuraron este delicioso cuento juvenil que sin llegar a ser un blockbuster en aquel año ha ido aumentando su legión de seguidores con el paso del tiempo. 'Los Goonies' ocuparon el noveno puesto en la taquilla mundial de 1985, con 61 millones de dólares recaudados (19 millones de presupuesto), y se quedó lejos del podium liderado por otro proyecto de Spielberg, 'Regreso al futuro' (215 millones recaudados). Fue el año de Marty McFly y sus aventuras en el DeLorean y también el año de Sylvester Stallone y su 'Rambo: acorralado II' o 'Rocky IV' que ocuparon el segundo y tercer lugar de la taquilla. Hasta 'El color púrpura', de Steven Spielberg, obtuvo treinta millones más de recaudación que 'Los Goonies'. Aun así, su popularidad y mitificación ha atravesado las décadas y todavía hoy muchos se echan las manos a la cabeza cuando oyen hablar de una secuela con los mismos protagonistas o aun peor, un reboot para iniciar una saga en la actualidad. No quiero hacer sangre si menciono que 'Super 8' (2011), otra producción de Spielberg dirigida por J.J. Abrams, fue bautizada por muchos como 'Los Goonies' del siglo XXI...una blasfemia, lo sé.


Volviendo a los recuerdos de esta aventura, es imposible no envolverse con la inocente atmósfera que rodea el film. Una historia de chavales, gangsters, aventuras y piratas. ¿Qué niño se negaría a tal desafío?. Un mapa oculto, una leyenda por descubrir, cuevas y trampas ("tuampa" según Data) o la misma esencia de la aventura que te empuja a adentrarte más y más en busca de un tesoro. Spielberg unió todos estos arquetipos, los enfundó en su espíritu infantil (en el sentido más cinéfilo) y elaboró una magnífica muestra de cine de género que perdura a día de hoy. Tal vez el mayor peligro que contenga este film es verlo sin la mirada de los ochenta. Uno no puedo abstraerse del tiempo pasado y cuesta su revisionado. No es fácil volver a encontrar ese punto de inocencia y pureza con el que nuestros ojos fueron capturados por primera vez.


Pero si uno es capaz de volver a conectar con ese niño que lleva dentro volverá a disfrutar de la aventura. Desearemos subirnos a la bici y recorrer las calles del pueblo costero de Astoria. Reírnos con las ocurrencias descabelladas de Gordi y su "supermeneo", las anécdotas imposibles de Bocazas, intentar robar una mirada a Andy, querer ser algo mayor como Brand, usar algún invento de Data, quitarle las gafas a Stef o cómo no...compartir el mapa con Mikey. Ser un Goonie significa libertad, aventura y el sueño imposible de seguir siendo un Niño Perdido, pues en este film hay mucho de Peter Pan. Mucho de inocencia perdida y el paso a la madurez cuando tus sueños se mezclan con la realidad. En la leyenda de Willy el Tuerto hay un resquicio para que volvamos a ser niños, para rescatar del olvido al niño interior que llevamos y podamos, una vez más, sentir el viento en nuestro rostro.


Una impuesta historia de la que somos cómplices. Sin complejos, sólo el hecho de disfrutar de una aventura. Como toda historia comienza con el descubrimiento de un mapa que nos llevará a conocer una leyenda, pero en este viaje iniciático que conlleva una prueba de madurez, encontraremos que el mundo de los adultos es ajeno a nuestro entendimiento. Los adultos se presenta lejanos, como en otro plano. Solo los malos de la función, la familia Fratelli, parecen ser retratados como los niños ven el mundo de los adultos. Mamá Fratelli (inolvidable Anne Ramsey) y sus tres hijos, Jake, Francis y Sloth serán el eslabón que deban romper los Goonies para lograr su objetivo, y sin saberlo, hacerse mayores. De eso trata el film, del paso de la adolescencia hacia una madurez que no deseamos pero que nos alcanza inexorablemente.


'Los Goonies' contiene escenas, frases y guiños que nos dibujan una sonrisa constate. Cualquier cinéfilo disfruta con Data (Ke Huy Quan) y sus gadgets a lo James Bond y no podemos olvidar que un año antes había sido el compañero de fatigas de Indiana Jones en el Templo Maldito. Nos encanta que en la camiseta de Sloth (entrañable en su afán de comer chocolate) lleve el logo de Superman. El barco pirata de Willy el Tuerto es fiel al que vimos en 'El halcón del mar' y nos retrae al cine más añejo de piratas de Errol Flynn. Y si somos un poco observadores, veremos dentro de ese barco un guiño a Star Wars al encontrar a un R2D2 en la última escena.


Es una pena que un film tan mítico y popular no contenga una banda sonora poderosa y que podamos tararear con nostalgia. No tenemos una fanfarria a lo Inidiana, o la pomposidad de 'Regreso al futuro' o la épica de 'E.T.'. Dave Grusin compuso un score con referencias al género de piratas pero sin muchos alardes. Al menos nos queda el genial videoclip compuesto para el film de Cyndi Lauper, 'The Goonies 'R' good enough'.


Lo mejor de ser un Goonie es que puedes identificarte con cualquiera de los personajes que lo engloban. Tiene las diferentes personalidades que podrías encontrar en tu grupo de amigos. Todos hemos tenido en nuestra infancia a un Gordi, o un Data y sobre todo a un Bocazas. Eran nuestra envidia. Mientras nosotros jugábamos a las chapas o al rescate, ellos partían tras la búsqueda de un tesoro en una aventura de piratas y gangters. No había color. Mikey era el chico inocente y soñador que todos hemos sido en algún momento y quizás sea al que tengamos más afinidad. Si has tenido un hermano mayor lo entenderás mejor. De eso trata también 'Los Goonies', de conservar los recuerdos de la infancia, disfrazarlos de aventura y guardarlos en tu memoria bajo llave dentro de un barco pirata.



Treinta años después, Willy el Tuerto sigue surcando los mares. Se llevó su secreto, parte del tesoro pero sobre todo, y eso es lo que más duele, partió a través de los océanos con un trozo de nuestra infancia.

Aun así, aunque aquel niño que llevábamos dentro haya desaparecido en parte, a pesar de que nuestros recuerdos se hayan alejado en aquel barco pirata...recordad...un Goonie nunca dice muerto.



VALORACIÓN: 7/10

Curiosidades de VideoClub:

  • El propio director, Richard Donner, hace un cameo al final del film como ayudante del sheriff.
  • Michael Jackson, amigo de Spielberg, hizo una visita al rodaje de 'Los Goonies'. Mayor sorpresa fue cuando Spielberg invitó a todos los niños del film a un concierto de la estrella.
  • En su afán de seguir con las sorpresas, Spielberg dio orden a todo el equipo de rodaje para que Richard Donner se sintiera un poco alejado y marginado. Nadie hablaba con él salvo lo referente al rodaje. No compartían bromas o quedaban con él para comer y demás. El motivo no era otro que reunir en secreto a todo el equipo al finalizar el rodaje en Hawaii y celebrar el cumpleaños de Donner. Qué gracioso el tío Steven.
  • Fue el debut en cine de Josh Brolin (Brand)
  • En la escena final, Data menciona que "lo peor fue lo del pulpo" en referencia a una escena eliminada donde los Goonies eran atacados por un pulpo gigante.
  • El papel de Corey Feldman (Bocazas) fue ofrecido antes a Corey Haim. Luego ambos mantendrían una amistad toda la vida y compartirían protagonismo hasta en 6 films.
  • Sean Astin (Mikey) se quedó con el mapa de Willy el Tuerto tras el rodaje. Unos años más tarde, su padre en una limpieza de su casa tiró a la basura dicho mapa sin saber realmente qué era aquello.
  • El maquillaje de Sloth tardaba en ponerse mas de 5 horas, y el ojo desplazado era manejado con control remoto. Era tan complicado su manejo que John Matuszak, el actor, tenia que seguir una cuenta atrás para parpadear, ya que los dos ojos tenían que hacerlo al unísono.


  • El cráneo de Willy el Tuerto estaba hecho con huesos reales.
  • El hombre que aparece asesinado dentro del frigorífico era un operador de cámara.
  • Ninguno de los chicos del reparto vio el barco antes de rodar la escena en el que se lo encontraban por primera vez. El motivo era que Richard Donner quería filmar la reacción real de los niños al verlo, lo que pasa es que cuando lo vieron todos empezaron a decir palabras malsonantes de admiración, lo que hizo que la escena se tuviera que volver a grabar sin las palabrotas.
  • Cuando empezó el rodaje de la película, Jeff Cohen (Gordi) tenia la varicela pero se calló y fue a rodar por miedo a que lo sustituyeran.
  • El barco pirata se construyó completamente para la película y era real. Tardaron 3 meses en terminarlo y al acabar el rodaje se ofreció a cualquier estudio que lo quisiera, como no lo quiso nadie, al final se destruyó.
  • La película que Sloth está viendo en el sótano de los Fratelli es El halcón del mar (1940). Sin embargo la música pertenece a otra película de Errol Flynn, El burlador de Castilla (1948). El tema compuesto por Max Steiner puede oírse de nuevo, cuando Gordi y Sloth salvan a sus compañeros en el barco pirata.
  • Siendo interrogado por los Fratelli, Gordi cuenta que una vez lanzó un vómito falso en el cine y que esto, hizo que otras personas, asqueadas, vomitaran de verdad. Bueno, esto es una travesura real que Steven Spielberg hizo cuando era niño.
  • Cuando al final de la película aparecen los padres de los chicos, algunos de ellos son sus verdaderos padres, otros eran miembros del equipo. Un cámara interpretó al padre de Bocazas. La madre de Data era asistente del director.
  • El más famoso póster de ¨Los Goonies¨ fue confeccionado por Drew Struzan, un prestigioso dibujante (Indiana Jones entre otros). Muestra a los protagonistas colgando de una estalactita. Struzan realizo 7 versiones distintas de este póster, en donde cambia la distribución de los personajes.

  • La pieza musical que suena cuando los chicos descubren el túnel en la guarida de los Fratelli, gracias al agua que se vierte bajo el suelo, pertenece a la película ¨La gran evasión¨ ( de John Sturges, 1963), a la escena en la que los alemanes descubren el primer pasadizo que los prisioneros han construido, al verter accidentalmente café en su entrada.
  • Cuando Gordi llama a la policía desde el restaurante para avisar de lo que le sucede a sus amigos y de que los Fratelli van detrás de estos, el sheriff parece no creerle por su hábito de mentir, una de las frases que dice el scheriff es una clara alusión a "Los Gremlins", cuando le dice a Gordi "como aquella vez que me dijiste que había unos bichos que se reproducían cuando se mojaban."
  • John Matuszak, que interpreta a Sloth, era un ex-jugador de futbol americano de los Oakland Raiders. Por eso en gran parte de la pelicula lleva una camiseta de su ex-equipo.
  • El video musical de Cindy Lauper de la banda sonora de la película, "Good Enough" dura más de 15 minutos, incluso tiene una pausa para meter anuncios. Aparecen los protagonistas de la película y creo recordar que estaba narrado por el propio Steven Spielberg.


1 comentario:

  1. Clasicazo adolescente de los ochenta, un gran entretenimiento que pese al tiempo que hace que se estreno, sigue siendo igual de divertida y le da mil patadas a muchas pelis de los últimos años.

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