HISTORIA DE "MIS" OSCARS (VOL II - AÑOS 90) [ESPECIALES]

Prometí que regresaría. Pues ya es un hecho. Esta vez vengo con otra edición de "MIS" Oscars, concretamente la de la década de los 90. Una década, para mi diversa, pero con algún que otro palmarés de vergüenza. No me voy a enrollar más, así que sin más dilación vamos a ir dando a paso a este especial de los 90. Comenzamos...

















1990.

MEJOR PELÍCULA: "PASEANDO A MISS DAISY" (Bruce Beresford, 1989).

MERECIDO PARA: "NACIDO EL CUATRO DE JULIO" (Oliver Stone, 1989).


La de Oliver Stone puede que pecara de ser una de las más "comerciales" en aquella época, de ahí que fuese la película más nominada (8 nominaciones) en la gala de los Oscars de 1990, pero no por ello dejaba de ser una visión sobre la Guerra de Vietnam cruda y despiadada. Tom Cruise realiza una de sus mejores actuaciones metiéndose en la piel del veterano de guerra Ron Kovic, que tras una herida de bala, termina paralítico de cintura para abajo. Tras darse cuenta del sinsentido que suponía la guerra, acabó involucrado en movimientos que promovían la antiguerra. Aunque acabó llevándose 2 Oscars, uno al Mejor Director y otro al Montaje, es una de las mejores películas de Oliver Stone. 


En cuanto a la película de Bruce Beresford, creo que quisieron salirse un poco de la norma y premiar a una película menor, como fue en este caso. Y si bien cuenta una historia a priori simple y bonita, creo que se pierde en una nube de vapor. Carece en ocasiones de falta de empatía con el espectador, a pesar del trabajo de los dos actores protagonistas, y sobre todo de una química algo dispersa. No miento si digo que no es una película que me haya dejado un recuerdo bonito. Primer error de la Academia. 


1991.

MEJOR PELÍCULA: "BAILANDO CON LOBOS" (Kevin Costner, 1990).

MERECIDO PARA: "UNO DE LOS NUESTROS" (Martin Scorsese, 1990).


Tengo que decir, antes de nada, que soy muy fan de las dos películas, pero vamos, ¿alguien ve esto lógico? Aunque no fuese un año de esos que me dolieron como el de 1990, por ejemplo, creo que es obvio que Martin Scorsese merecía mucho más reconocimiento que sólo por el Oscar a Joe Pesci como Mejor Actor de Reparto. Un dolor del que aún me sigo recuperando. Scorsese rodó una de sus mejores películas con las que empezó a dejar patente su seña de identidad. De hecho, en "Casino", años más tarde, se pueden ver muchas características similares a esta. La historia y vida de un grupo de gángsters está contada al detalle y retratada con sumo gusto estético. De películas sobre mafia, de las mejores que se han realizado, sin ninguna duda. 
Kevin Costner, por su parte, consiguió reventar taquillas y prácticamente la gala de los Oscars, llevándose 7 premios de los 12 a los que optaba, con una historia sobre un teniente que acaba relacionándose con una tribu de indios americanos, viendo las diferencias culturales y de formas de vida que hay entre ellos, así como su evolución, consiguiendo con ello el respeto y la admiración. Con esta ópera prima, Kevin Costner consigue una película épica, con mucho aire de western lírico y con una BSO y fotografía espectaculares, dejando un poso de ensoñación tremendo. Si hay algo que le lastra, es la duración, pero no es algo que estorbe en exceso. Ofrece entretenimiento, que ya es suficiente para lo que dura. Recomendable.




1992. 

MEJOR PELÍCULA: "EL SILENCIO DE LOS CORDEROS" (Jonathan Demme, 1991).


Merecidísimo Oscar para una película que hoy en día me sigue poniendo los pelos como escarpias. No ha envejecido ni un ápice. El guión sigue siendo uno de los mejores que se han realizado dentro del género del thriller y las sublimes actuaciones rematan una obra compleja y muy turbia. Anthony Hopkins firma aquí el papel de su vida, dando vida al famosísimo Hannibal Lecter, un caníbal exquisito, que intimida con un solo primer plano. De 7 Oscars se llevó 5. Un auténtico logro.
Tras el lógico éxito de la película, se atrevieron con secuelas, precuelas y su madre, cosa absurda por otra parte, a pesar del esfuerzo que suponía llevar el personaje de Hannibal Lecter a otras lecturas. Yo no las compro, vaya. Con ver la película de Jonathan Demme ya basta. PD: Atent@s a los planos finales. 


1993.

MEJOR PELÍCULA: "SIN PERDÓN" (Clint Eastwood, 1992).


Otro de esos años en lo que dices: "MERECIDÍSIMO". Aunque no es una película que me desarme por completo, creo que es notable como está tratado el género del western, desde un punto de vista más crepuscular y más sombrío. Por otra parte, Clint Eastwood acertó con un reparto en estado de gracia, encabezado por él mismo y seguido de un Gene Hackman en forma. Nunca había visto un duelo que respirara tanto rencor y tanta mala sangre. De 10 nominaciones consiguió alzarse con 4 galardones. No es lo que se dice petarlo, pero ya es mucho de lo que otras películas puedan presumir. Recomendable su visión, sin duda, pero para un servidor no es lo mejor de tito Clint. 


1994.

MEJOR PELÍCULA: "LA LISTA DE SCHINDLER" (Steven Spielberg, 1993).


A pesar de que le tengo algo de paquete al "Rey Midas" del séptimo arte, que es como se le hace llamar (y me río yo), no hay nada que pueda decir en contra de esta semejante obra magna, que retrata el holocausto de una forma lírica y dura a la vez. Cuando Spielberg se pone en serio, te regala cosas como esta, y es un gustazo. La película, basada en una historia real, cuenta la odisea de Oskar Schindler, un empresario alemán, que salvó la vida de varios judíos en la Polonia ocupada. 
El tándem Liam Neeson-Ben Kingsley es maravilloso. Traspasa la pantalla, ofreciéndote una de las relaciones más creíbles y sinceras del cine en años. Otra honorable mención es la de Ralph Fiennes, como el malvado oficial de las SS, muy recordado también. 7 Oscars de 12. Spielberg estaba que no se lo creía. Ahora tengo que soltar mi puyita: jamás se verá de nuevo en tal situación.
PD: No recuerdo haber llorado tanto en una película. Y eso que tiendo mucho a la llorera.


1995.

MEJOR PELÍCULA: "FORREST GUMP" (Robert Zemeckis, 1994).

MERECIDO PARA: "PULP FICTION" (Quentin Tarantino, 1994).


Yo este año habría cogido un serrucho y hubiera repartido una parte a Zemeckis y otra a Tarantino. Soy un fanático de las dos películas, y si bien es cierto que la de Zemeckis tira un poco por la estética academicista y por eso creo que se alzó con la gloria, he de reconocer que está cuidada a la perfección. La historia de un sensible Forrest Gump acaparó taquillas y ablandó corazones y llevó a su personaje, interpretado por un estupendo Tom Hanks, a la categoría de icono, pero lo siento, la obra de Tarantino es perfección elevada a la máxima potencia, en cuanto a guión (por algo se llevó el Oscar, aunque tuvo mejor carrera en el festival de Cannes, alzándose con la Palma de Oro), interpretaciones, diálogos y todo. Creo que no le sobra ni le falta ni un minuto más ni un minuto menos. Su mejor obra consta de una estructura narrativa innovadora y de unas escenas muy explícitas a la par que hilarantes. Para la posteridad quedarán las apariciones de Harvey Keitel como el Sr. Lobo y las escenas del mítico baile entre John Travolta y Uma Thurman, así como el momento "bondage" en el sótano. Cultura pop de matrícula de honor.



1996.

MEJOR PELÍCULA: "BRAVEHEART" (Mel Gibson, 1995).


Un espectáculo que merece más de una revisión. Mel Gibson ya se había estrenado un par de años atrás en la dirección, pero no fue hasta 1995 cuando pegó el boom con esta historia épica de un soldado escocés e independiente que se sublevaba en contra del yugo de los ingleses. Con una BSO de James Horner por tod@s conocidísima, la película se centra en la figura de William Wallace como cabecilla de un ejército escocés, el cual promete la libertad a su pueblo (no se nos va de la cabeza la mítica escena). A pesar de su duración, como ya le pasara a Kevin Costner con su ópera prima "Bailando con lobos", Mel ofrece entretenimiento de primera clase y unas escenas bellísimas. Tras esto, para mi Mel Gibson dejó de existir como director al realizar obras tan vacías, grotescas y pedantes como lo fueron "La Pasión de Cristo" y "Apocalypto", aunque a esta última le debo una revisión.


1997.

MEJOR PELÍCULA: "EL PACIENTE INGLÉS" (Anthony Minghella, 1996).


Mi película preferida estaba claro que se lo merecía. Una oda al lirismo, a la época y épica del Hollywood dorado y unas cuantas reminiscencias a David Lean, hicieron de "El paciente inglés" una experiencia visual y narrativa sin precedentes. La BSO y la fotografía son algo digno de admirar. La historia narra a través de flashbacks la historia de amor entre el misterioso conde Lászlo Almásy y Katharine Clifton, una mujer casada. A través de esta relación, iremos observando el ir y devenir de varios personajes que son condicionados por el hecho que se estaba viviendo en ese momento, la Segunda Guerra Mundial, y que tendrán mucho que ver en las consecuencias del fin de la misma, y a su vez, al fin de los demonios de cada uno. Así es cómo sirve esta película, como una terapia personal e individual con un resultado esperanzador. 
Sus 9 Oscars atestiguan su éxito. De hecho, fue catalogado como uno de los romances más bellos de los 90, con permiso de otros, que los hay también muy bonitos.


1998.

MEJOR PELÍCULA: "TITANIC" (James Cameron, 1997).


Su título ya lo dice todo. Esta película es TITÁNICA. A pesar de que mucha gente critica su historia, calificándola de chorradita para quinceañeras con la hormona en plena efervescencia, (opinión que no comparto, por cierto) es otro de esos romances bonitos, muy académico, sí, pero bonito. Un jovencito Leonardo DiCaprio y una Kate Winslet rolliza, nos hacían creíble su relación, a pesar de lo increíble que resultaba en un primer momento. No me sonrojo si lo equiparo a dramas románticos épicos de hace años, como son "Lo que el viento se llevó" (1939) o "El doctor Zhivago" (1965). Creo que la película de James Cameron ya es historia del cine, por mucho que les pese a algunos, ya no sólo por ofrecernos una historia de amor cercana, como ya he dicho antes, sino porque fue el récord más recordado en taquilla y en presupuesto, ya que consiguió recaudar lo que hacía tiempo no ocurría. Además de todo esto, James Horner realizó una de sus mejores BSO, dicho por él, y supuso un gran éxito para su carrera. En cuanto a James Cameron, a estas alturas ya sabemos que su nombre siempre va ligado a reventar taquillas y a recaudaciones inmensas. Por muchas criticas que reciba, a mi me parece un director como la copa de un pino. Recibió 11 Oscars de 14 nominaciones a las que optaba, convirtiéndose así en una de las películas más premiadas en la historia de los Oscars.
Lo cierto es que este año guardaba películas tremendas, y es que "Mejor... imposible" o "L.A. Confidential" eran otros grandes ejemplos que también merecían sendos premios. ¿Cuál fue su problema? Que tuvieron que disputarse con la obra de James Cameron. 


1999.

MEJOR PELÍCULA: "SHAKESPEARE IN LOVE" (John Madden, 1998).

MERECIDO PARA: "LA DELGADA LÍNEA ROJA" (Terrence Malick, 1998).


Lo de este año fue de clamar al cielo. Una absoluta vergüenza por parte de los académicos. No sé si aún no se les cae la cara de vergüenza al pensar en ello. El resultado fue que se alzó con el Oscar la peor película que optaba al premio, llevándose nada menos que 7 galardones a los 13 que optaba. Eh, ¿hola?, ¿perdona? Un auténtico despropósito si tenemos en cuenta que la película de John Madden es un espectáculo de vestuario y maquillaje, y ya. No tiene ningún aliciente más, además, de hacerse infinitamente aburrida. 
Otro debate que se dio fue entre la película de Steven Spielberg y Terrence Malick, que trataban la guerra de dos maneras muy distintas pero llevadas a la perfección. Mientras que Steven Spielberg ofrecía un punto de vista más crudo y directo (ya sólo por la escena del desembarco de Normandía merece todos mis elogios), la película de Malick hacía más hincapié en la reflexión de los actos, retratando la guerra de una manera lírica y poética, pero no por ella dejando de ser un punto de vista crudo también. Tras la ausencia de 20 años que mantuvo a Malick apartado del mundo cinematográfico, fue patético el ninguneo al que se le sometió. Ni un miserable Oscar. Ni uno. Y eso que optaba a nominaciones importantes, como lo eran, además de Mejor Película y Mejor Director, a la de Mejor Fotografía (mención de honor a John Toll en el Festival de Berlín) o a la de Mejor Montaje. No hay más que leer las críticas de los especialistas para darse cuenta ante lo que nos encontramos:

"Obra maestra".
"Obra maestra del cine bélico o antibélico".
"Obra capital del cine moderno".
"Obra prodigiosa que se convertirá con el tiempo en ineludible clásico".


Y no sigo, porque me podría tirar hasta mañana. 

Así que nada, hasta aquí mi colaboración con la segunda edición de MIS Oscars, años 90. Sois libres de opinar, ya sabéis, como siempre, y lo dicho, de ponerme verde también, si veis que la ocasión lo merece. En breve vendré a configurar la época del 00, y la última. Hasta entonces, disfrutad y a seguir viendo cine.

Un saludo.

1 comentario:

  1. Hola, a lo de Shakespeare in Love, yo aún no le encuentro explicación. En otros años, se le ha dado a alguna peli que a lo mejor no era mi favorita, pero que no "duele" tanto como esta.
    Gran entrada
    krtles

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