THE KNICK [SERIES]

Una magnífica serie que nos devuelve al Soderbergh más audaz y mordaz, el que nos gustó a mediados de los 90's y nos fascinó a principios de la década del dos mil. Llevaba años sin una propuesta tan arriesgada en el contenido como en la forma. Su anuncio de retirada del cine ha hecho que el director de fantásticas películas como 'Traffic' se haya centrado en la TV (ese reducto al que los grandes directores comienzan a ver con otros ojos y donde pueden desarrollar historias y conceptos que en pantalla grande no acabarían del todo de encajar). A pesar de sus delirantes realizaciones como el proyecto de traspasar un título emblemático como 'En busca del arca perdida' hasta convertirlo en una cinta del cine mudo al uso, le perdonamos tal herejía al darnos el gusto y el placer de disfrutar de esta soberbia serie que se adentra en los pasajes más oscuros de una mente privilegiada como es la del personaje de John Thackery.

The Knick es una serie dramática de televisión de Estados Unidos, estrenada en 2014, dirigida por Steven Soderbergh y protagonizada por Clive Owen.

La serie trata sobre la vida de un hospital de Nueva York a principios del siglo XX y narra las innovaciones científicas llevadas a cabo y las relaciones laborales y humanas entre sus empleados. La historia está basada en...



...el Knickerbocker Hospital de Nueva York, que se fundó en 1862 y que cerró sus puertas en 1979. Uno de sus protagonistas, John Thackery (Clive Owen) se inspira en la figura de William Stewart Halsted, un innovador médico de principios de siglo.

La serie fue creada y escrita por Jack Amiel y Michael Begler, que también fueron sus productor y productor ejecutivos respectivamente. Gregory Jacobs, Clive Owen, Steven Soderbergh y Michael Sugar son también productores ejecutivos. 

El canal Cinemax, productora de la serie, anunció la continuidad de la serie con una segunda temporada de diez capítulos, cuyo rodaje se iniciará a principios de 2015.


A todos nos vendrá a la mente otro personaje singular del mundo médico televisivo cuando desgranemos un poco la personalidad de esta figura que linda con la sociopatía, el intelecto condescendiente y la más absoluta forma de desdén por los que le rodean. Sí amigos, podemos caer en la tentación de comparar al personaje de Clive Owen con el genial doctor House de Hugh Laurie. Comparten ciertos rasgos de personalidad que bien darían para un crossover de ambos en un capítulo especial lleno de antológicos diálogos. Pero para aquellos que no hayáis disfrutado aún de esta fascinante serie os daremos pistas y razones para que os adentréis en el micro-cosmos que Soderbergh, Amiel y Begler han creado en este sin igual hospital de comienzos del siglo XX. Bienvenidos al Knick:


La trama se centra en las innovaciones quirúrgicas que el doctor Thackery y su equipo llevan a cabo en el hospital neoyorquino a principios de siglo. El trato a los pacientes, la segregación racial y social, los principios y tabúes equivocados que configuran la sociedad y un gran y sabroso grupo de personajes secundarios, hacen de la visión de esta serie un deleite para cualquier aficionado a las series de calidad y más si están centradas en la temática médica. Lejos, eso sí, de la narrativa de 'Anatomía de Grey' en cuanto a las relaciones románticas o a 'Urgencias' en cuanto al desarrollo de los episodios. 'The Knick' es cruda, directa y visceral (nunca mejor dicho) no deja espacio para los timoratos. Te absorbe y sacude a cada episodio.


La trama no es autoconclusiva, de forma que vemos una larga historia que abarca varios meses de la vida del hospital. Tras los infructuosos intentos del mentor de Thackery por desarrollar una técnica que permita vivir a las madres y los bebes en partos difíciles, Thackery arrastra a su equipo de cirujanos a superarse en sus métodos. Con la incorporación de un médico negro, algo inusual y pionero en esos años y más teniendo en cuenta que viene por recomendación de la gerencia del hospital, que es dirigida por una mujer (más innovador aún), la serie tiene un ritmo frenético que enriquece la historia y nos embelesa desde el primer episodio gracias sin duda al personaje de Clive Owen, que eclipsa en cada escena que aparece.


Un goloso papel que el propio Owen ha sabido llevarse a su terreno para ofrecernos sin duda su mejor actuación en toda su carrera. Un guión que no deja cabos sueltos, que agranda a cada episodio las sub tramas que adornan la historia principal y hacen de su disfrute un sabroso bocado de buena televisión con sabor a Scorsese. Soderbergh ha dado un descomunal salto a la televisión sin dejar de lado su estilo personal. La cámara es un personaje más, estamos en el Knick, compartimos quirófano con el doctor Thackery, deambulamos con las estafas del gerente, nos indignamos y resignamos con el doctor segregado por su piel a pesar de sus excelentes conocimientos e ideas. Todo visto desde el prisma del espectador silencioso pero participativo. 


El sabor del principio del siglo XX es llevado con magistral pausa y gusto por los detalles. Contemplamos el ritual de los médicos, sus técnicas (hoy arcaicas por su forma pero fascinantes por su entorno), sus desplantes sociales, la inherente atmósfera de opresión, el sufragismo latente y la diversidad de un Nueva York que nos recuerda y evoca a los pasajes de Scorsese en 'La edad de la inocencia' o los antecedentes del Nueva York que vimos en 'El padrino II'. Un goce para la vista pero que no deja de lado la pasión por unos guiones llenos de matices y ramificaciones que darían para muchos más capítulos. Tal vez sea ese su secreto, la intensidad que en cada episodio ponen sus creadores. Directos en sus pilares dramáticos y sin desvíos hacia tramas que embarren la historia.


Diez episodios que dejan la miel en los labios pero que contienen grandiosas escenas planificadas, tanto en sus planos como en su desarrollo. Todo un espectáculo para los ojos que gira en torno a la omnipresente figura del doctor Thackery. Se le puede achacar a los creadores que no hayan sido más cautos a la hora de edificar este personaje, pues sus parecidos con el doctor House son evidentes. Su personalidad fría y distante, un pasado sin esclarecer, su impetuosa y frenética forma de trabajar, su desgaste social y su ineludible adicción al opio para alejarse de la realidad o a la cocaína para involucrarse en su trabajo. La cocaína era un elemento esencial para el tratamiento de los pacientes. Su uso masivo y cotidiano para operar o paliar los dolores era también usado como "relajante" o "estimulante" entre la alta sociedad. El doctor Thackery es un alter ego del doctor House con su Vicodina. Ambos son adictos a una realidad alternativa que les ha provocado esa adicción para alejarse de la realidad que les rodea. El dolor de Thackery es sobre todo espiritual y añade a su personaje un aura de tragedia griega que eleva su estatus.


Sin duda estamos ante una de las mejores series del año. Una obligada visión de esta serie que nos devuelve a un recuperado Steven Soderbergh y nos regala una prodigiosa actuación de Clive Owen. Una muestra más de que este año las series nos han regalado excelentes motivos para plantarnos delante del televisor. 'The Knick' es, junto a 'Fargo' y 'Penny Dreadful', una de las mejores series estrenadas en 2014. No os defraudará.

VALORACIÓN: 9/10 

1 comentario:

  1. He visto un par de capítulos y me ha fascinado. Brutal en muchos aspectos, muy desinhibida y supongo que fiel a la época de lo que cuenta. Casualmente en un viaje a Londres que hice en agosto visité el Old Operating Theatre, el "quirófano" donde se operaba en el s.XIX y principios del XX y era igualito a lo que aparece en la peli :D

    saluditos!

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