LUCES, CÁMARA...INFIERNO¡¡¡ 15 RODAJES PARA OLVIDAR [ESPECIALES]

Cuando uno piensa en el rodaje de un film siempre viene a la mente escenas de glamour, camerinos llenos de luces, sensación de magia y misticismo alrededor de los actores. Un mundo lleno de fantasía entre bambalinas que hemos envidiado. Pero como también seguro que sabréis, en muchas ocasiones, la creación de una obra maestra en el cine ha conllevado una cara oculta, un infierno soterrado donde los problemas técnicos, atrasos, caprichos de las estrellas, muertes, accidentes y demás obstáculos han sometido a presiones físicas y psíquicas a sus creadores. Ha sido ese cúmulo de vicisitudes lo que ha provocado que el aura que rodea a esos films crezca aún más su emblema de obra maestra. Vamos a repasar una lista de films que tuvieron un rodaje...digamos que difícil cuando no imposible, pero que al final produjo una grandiosa película en muchos casos. Seguro que todos conoceréis los casos de muchos de estos rodajes, otros os sorprenderán y en otros ni siquiera os podríais imaginar que costó tanto llegar a culminar el film. Comencemos...

  • EL BUENO, EL FEO Y EL MALO: A Sergio Leone no se le murió nadie mientras rodaba, pero sufrió un accidente realmente grotesco cuando filmaba la secuencia de “la batalla del puente de Langdon”. Se trata de la recreación de un episodio de la Guerra de Secesión que culmina con la voladura de un puente por el que avanzan las tropas nordistas. La escena se grabó en el río Arlanza, en Burgos, y una compañía de zapadores del Ejército español construyó el puente gratis. En agradecimiento, el cineasta le concedió al teniente que mandaba al equipo militar el honor de activar las cargas que lo tenían que hacer saltar por los aires.Situado en la orilla opuesta a la que se encontraban el director y sus técnicos, el oficial debía accionar los explosivos cuando viera a través de sus prismáticos cómo Leone se quitaba el sombrero y lo agitaba. El maestro italiano iba a gritar acción, pero alguien le dijo que, ya que aquel era el único plano que quedaba por filmar, debería decir unas palabras a los presentes. Sergio se levantó de su silla, se quitó el sombrero en señal de humildad y, cuando iba a abrir la boca, escuchó una explosión. Se dio la vuelta y vio cómo el puente de Langdon había volado en pedazos sin que las cámaras lo hubieran recogido. Se tardó un mes en levantar otro nuevo.


  • LA LEYENDA DE LA CIUDAD SIN NOMBRE: Lee Marvin no se llevó tan mal con Clint Eastwood mientras trabajaban en La leyenda de la ciudad sin nombre (1967), pero en cambio, no soportaba al director, Joshua Logan, y para demostrárselo, en una ocasión se orinó en sus botas mientras discutía con él. Pobre Logan. Tras una carrera llena de éxitos, como Bus Stop y Picnic, se encontró con su tumba, cinematográficamente hablando. El cineasta era un maníaco depresivo y sufrió aquí su peor crisis nerviosa, tras de la cual se convirtió en adicto a los tranquilizantes.
 Llegó un momento en que le tenía tal pánico a Lee Marvin que se escondía cuando le veía aparecer. Fue el productor, Alan Jay Lerner, quien acabó filmando las escenas del actor. Además, la chica del filme, Jean Seberg, se enamoró de Eastwood, y el marido de ella, el escritor Romain Gary, se presentó en el plató con un ataque de celos y pegando tiros al aire con un revólver. Al final, mató a un mulo.
  • SEVEN: Durante el rodaje de ‘Se7en’, Brad Pitt se puso de parte de David Fincher porque los productores querían cambiar angustioso final.Pitt se puso en jaque y dijo que si se cambiaba él no participaría.Además el bueno de Brad, rodando la escena de la persecución bajo la lluvia se rompió el brazo.Así que la escayola que luce durante una parte de la proyección es real.





  • LA MATANZA DE TEXAS: El horror hecho rodaje. Ahí tenéis a Hopper, un tipo ingenuo y primerizo que no tenía ni idea de cine. El suyo fue lo que se dice un rodaje amateur, duro y jodido de verdad: rodaban con alumnos de escuelas de arte dramático de la zona, y hasta con gente de la producción (Marilyn Burns, la protagonista inolvidable gritadora, era parte de la comisión que cedió una subvención a Hooper, para atraer a cineastas a dicho estado. Gunnar Hansen (Leatherface) era un escritor de poemas que solo recibió el papel por su altura y corpulencia, sin tener ni idea de cómo debía actuar. Robert Burns, el decorador, utilizó pieles y dientes humanos auténticos, traídos de la India, creando un ambiente tan malsano en la casa que a los actores les daba verdadero asco rodar allí.
 A eso hay que añadir que el rodaje duró tres meses de un verano, a más de 40º de temperatura, con desmayos constantes, mosquitos y todo tipo de molestias. El clima entre los actores tampoco era precisamente halagüeño fuera de rodaje, ya que Hopper usó diversas artimañas para enrarecer el rodaje: uno de ellos, obligar a llamarse como sus personajes fuera de rodaje. ¿Os imagináis, en medio de una comida, pedirle a Leatherface que os pase la sal, por favor?. Las jornadas a veces duraban doce horas, y a veces más, siendo la más terrible de todas el rodaje de la famosa cena familiar, que duró 27 horas, inconcebible. Gunnar Hansen llevaba la máscara puesta durante todo el día, y le impedían comer para que no se estropeara. Un día desapareció del set de rodaje y cuando le encontraron murmuraba sin cesar: "El tiempo no significa nada, el tiempo no significa nada"... Y para concluir, no había dobles, o sea, las carreras por el bosque perseguidos por un tío con sierra mecánica (la sierra era de verdad) las ejecutaban los propios actores, dándose hostias memorables. Al final, no hacía falta maquillarle moratones a Marilyn Burns...A esto hay que añadir los problemas legales que tuvo el filme. Hopper y su socio, el guionista Kim Henkel, habían creado una especie de productora falsa para financiar el film, y al terminar el rodaje se descubrió que dicha productora no existía, por lo que los llevaron a juicio. También debido a eso, los responsables legales del film tardaron una década en ver algo de la pasta ganada (y en comenzar a hacer secuelas). La censura prohibió y cortó el film en multitud de países.
  • VALKIRIA:  Al terminar el rodaje se descubrió que parte del metraje se había destruido por culpa de una mala combinación de elementos químicos, por lo que el rodaje se tuvo que volver a poner en marcha. Pero ese no fue el peor de los problemas, la elección de Cruise para dar vida a Stauffenberg causó un grandísimo revuelo. Es considerado un héroe en el país, y la idea de que Cruise le interpretara produjo un gran disgusto en políticos, militares y hasta familiares del coronel. A eso le sumamos el hecho de que el parche que tenía que llevar le hacía perder profundidad de campo visual (perdía el equilibro constantemente)
  • CASABLANCA: una de las obras maestras del cine también tuvo un rodaje tortuoso. Desde el principio nadie dio nada por ella, fruto de una obra teatral realizada por Murray Burnett, fue vendida a la Warner y vieron posibilidad en hacer algo con ella. La película fue cogiendo forma con Bogart y Ingrid Bergman, se eligió a Michael Curtiz como director. Hubo muchos cambios de guión para hacer la película lo mas comercial posible, el personaje de Bergman era una prostituta y en la película es una mujer que renuncia a Rick (Bogart) por su marido, líder de la resistencia. Al comienzo del rodaje empezó la catástrofe, se rodaron las primeras escenas en París pero fallaron por el sonido y la mala iluminación. La pareja protagonista no tenía buena relación, siendo Bogart el causante con su actitud. Cuando el asunto entre los dos protagonistas se vio solucionado hubo otro problema, la esposa de Bogart tenía celos de Ingrid Bergman. Mientras tanto se arregló el tema de la iluminación y se pudo grabar la mayoría de las escenas, sin embargo en su mayoría, no había guión de por medio. En la mayoría de las escenas los actores solamente conocían el hilo narrativo de la historia pero no conocían el guión porque no existía, cambiaba constantemente. Es curioso ese apartado ya que hace poco ganó en un raking de mejor guión de la historia cuando fue todo gracias a la habilidad para la improvisación de los actores. Cuando llegó la escena final los guionistas no se ponían de acuerdo, planeaban matar a Rick en el aeropuerto, que Ilsa (Bergman) volviese con Rick o que quien muriese fuese Víctor  Pero ninguna fue acogida por la simpleza de la misma, el día siguiente a la finalización del guión, terminan la última escena, uno de los finales más importantes de la historia del cine.



  • REBELIÓN A BORDO: Tres meses fue lo que se necesitó para construir una réplica exacta del navío HMS Bounty para usarla en la filmación. El barco fue botado en un muelle de Tahití, con los directivos de la MGM presentes. Ya en el agua, navegó unos metros, zozobró y acabó hundiéndose de costado por un defecto. Hubo que fabricar otra, y así empezó una pesadilla que duró dos años. En ese film, Marlon Brando llegó a Polinesia con un contrato delirante que incluía una cláusula por la que cualquier sugerencia suya debía ser tenida en cuenta. La primera fue aterradora: reescribir el guión, ya que, según él, le daba más protagonismo al personaje del capitán Bligh, interpretado por Trevor Howard. Sin guión no se podía rodar, y Brando se tiró varios meses viviendo el dolce far niente. Se hacía traer desde Estados Unidos champán y caviar cada semana en un jet privado que pagaba la MGM, y en una de sus noches de juerga se peleó por una chica con otro actor, Richard Harris. Se cuenta que, en la lucha, el protagonista de Un hombre llamado caballo le dio un salvaje mordisco en la mejilla a Marlon, y que meses después, este se tomó el desquite en una escena en la que tenía que azotar a su compañero con un látigo. Brando pilló, además, una enfermedad venérea que le mantuvo en cama bastante tiempo. Así, pasaban los meses sin que hubiera interpretado ni una escena. Finalmente, se incorporó al rodaje y lo hizo con otra exigencia: que despidieran al director, Carol Reed, quien hizo las maletas rumbo a Inglaterra mientras el americano Lewis Milestone ocupaba su lugar.

  • APOCALYPSE NOW: Francis Ford Coppola llegó a perder cerca de 30 kilos.Y no me extraña.Su rodaje se recuerda quizás como el más apocalíptico (redundando en el nombre) que se recuerda y todos los inconvenientes sufridos durante el rodaje terminaron dando lugar al documental ‘A Filmmaker’s Apocalypse’. Coppola tuvo que lidiar con un montón de inconvenientes. Para empezar por el actor que interpretaría al personaje principal: Al Pacino, Robert Redford, Steve Mcqueen y Jack Nicholson dijeron que no. Al final recurrió a Martin Sheen.Después se perdieron cerca de dos semanas de rodaje porque el señor Brando llegó (algunos dicen que borracho como una cuba, otros dicen que despistado) sin saberse el papel. Además el amigo Brando, que había recibido un adelanto para interpretar al coronel Kurtz, se negó a viajar a Filipinas habiendo cobrado un adelanto.Tras convencerle para que fuese al rodaje, este se presento exageradamente gordo y con la cabeza rasurada,por lo que obligó a rodar sus escenas en medio de tinieblas. Trabajar con Brando siempre ha sido un problema. Nadie discute que su capacidad interpretativa era inmensa, casi proporcional a lo problemático que resultaba tenerle en el reparto (o lo costoso, pues hubo que pagarle un millón de dólares por seis minutos de filmación para que fuese Papá de ‘Superman’). O que se lo pregunten a Frank Oz, director de ‘The Score: Un Golpe Maestro’. Brando se negó a ser dirigido por Oz por considerarle un incompetente, así que sus escenas las tuvo que rodar su buen amigo DeNiro (protagonista del film). Además quería asegurarse de que solo le grababan de cintura para arriba (para que no se le viese toda la barriga) por lo que no llevó pantalones en sus tomas. Coppola ya avisó a Richard Donner de que “le gusta poco trabajar”…Y volviendo al rodaje de 'Apocalypse Now' parece que Brando no fue el único que se pasó con la bebida,ya que Martín Sheen en la escena inicial en la que sale bailando frente a un espejo, la rodó bajo estado de embriaguez, hasta el punto de que realmente se cortó la mano al pegarle un puñetazo al espejo.Pero éste no fue el único problema de Sheen ya que llegó a sufrir un infarto a mitad de rodaje.Incluso circuló el rumor entre el equipo de la película de que había muerto, llegando un sacerdote a aplicarle la extrema unción.Otro día el director tuvo que cancelar el rodaje porque los helicópteros que se utilizaban tuvieron que ir a atacar,con fuego real, a una facción disidente del presidente Ferdinand Marcos en Filipinas. La película costó cuatro veces su presupuesto inicial. El coordinador de efectos especiales dijo que podían haber invadido cuatro países con el armamento que tenían. Coppola casi se divorcia de su mujer por la presión que tuvo durante ese tiempo. Además se rumoreaba de que guardaba un arma para suicidarse si no podía con la presión.
  • DUELO AL SOL: El ‘duelo al sol’ lo mantenían en pantalla Jennifer Jones y Gregory Peck, en una de las películas más exageradamente apasionadas que se recuerdan. Detrás de las cámaras, el duelo creativo lo vivieron el director King Vidor y el productor David O. Selznick. Selznick estaba constantemente presente en el rodaje, dando su opinión sobre la realización o haciendo sobre la marcha cambios en un guion que él mismo había escrito. Era, además, amante de Jennifer Jones, y en su afán de destrozar la imagen virginal que la actriz se había ganado después de su Oscar con La canción de Bernadette, trataba de subrayar los aspectos más eróticos, dejándose llevar, según los testigos, por buenas dosis de sadismo y obsesión. En la última escena, en la que la actriz se arrastra por el roquedo, Vidor sugirió que le pusieran protecciones, pero Selznick se negó, argumentando que sus movimientos no resultarían naturales. Jennifer terminó las tomas con todo el cuerpo cubierto de heridas y magulladuras, y Vidor comentó en alguna ocasión que, durante el rodaje de aquella escena, “podía escucharse a Selznick jadeando al fondo”. La gota que colmó el vaso fue la decisión del productor de salpicar a los actores con más sangre para aumentar la sensación de dramatismo. King Vidor ya no pudo más. Se acercó a Selznick y le gritó: “¡Puedes coger esta película y metértela por el culo!”. Subió a su limusina y se marchó. Aunque Vidor figura en los títulos de créditos, Duelo al sol la terminó William Diertele.

  • FITZCARRALDO: Werner Herzog estuvo a punto de perder el juicio durante la demencial filmación en la selva brasileña. La película trata sobre Brian Fitzgerald, un irlandés que a finales del siglo XIX quiso construir un teatro de ópera en la jungla; una odisea que le obligó a cruzar el Amazonas en un barco de vapor que incluso tuvo que ser remolcado a pulso arriba y abajo de una montaña. Herzog se enteró de que los productores querían recrear la escena con una maqueta. “Iban a usar un barquito de plástico y filmarlo en un jardín botánico”, relató el cineasta alemán en su libro La conquista de lo inútil. El germano se negó a ello, y se empeñó en una gesta equivalente a la de Fitzgerald: filmar el barco mientras era realmente arrastrado por la montaña. Lo logró, pero tras varios meses. En medio, el actor protagonista, Jason Robards, desertó, y la multitud de técnicos, extras e indios contratados como porteadores se sublevaron y pusieron en peligro la continuidad del filme. Robards fue sustituido por Klaus Kinski, lo que obligó a hacer de nuevo todo lo rodado hasta entonces. Actor y director ya habían tenido roces, pero esta vez se produjeron situaciones tan dantescas como ver al actor amenazando con un puñal a Herzog. El cineasta cuenta también que el intérprete se comportó de forma tan odiosa con todos que varios indios jíbaros se ofrecieron voluntarios para asesinarle. Herzog asegura que se pensó seriamente aceptar la oferta.
  • CLEOPATRA: La famosa adaptación realizada por Mankiewicz que hace poco celebro su 50º aniversario. Es impresionante como se recuerda más su rodaje que la película en sí. Mankiewicz fue un problema para los productores, demasiado perfeccionista habiendo tanto dinero en juego y derrochándolo en repetir escenas. En principio se decidió rodar en Roma, pero coincidió con las Olimpiadas. Tuvieron que ir a Londres. Tras construir la enorme escenografía que necesitaba una película como 'Cleopatra', llega el temporal ingles impidiendo el rodaje. Por ello, tuvieron que desplazar pieza a pieza toda la escenografía a Roma de nuevo. En principio el director no era Joseph L. Mankiewicz, era Rouben Mamoulian, este fue despedido y contrataron a Joseph. Él leyó el guión y tuvo que reescribirlo en su totalidad porque los textos eran largos y aburridos. Para colmo, se muere el productor ejecutivo convirtiendo a Mankiewicz en guionista, director y productor. Los productores estaban bastante cabreados con la forma de rodar de Mankiewicz, no con la calidad final, si no con los derroches y las repeticiones de escenas. Alguna llegando a 50 repeticiones, los actores estaban agotados pero el director parecía no conformarse nunca. Necesitaba una inyección diaria para poder mantenerse en pie. Elizabeth Taylor, fue ingresada dos veces. Una por meningitis y otra por neumonía, en esta última  fue necesario realizarle una traqueotomía, dejó una cicatriz con la que los maquilladores realizaron malabares para tapar y que es evidente en algunas escenas. Además ella con su estatus de superestrella, necesitaba que un avión trajese comida desde EEUU, cambios de vestuario cada dos días además del despedido del actor Stephen Boyd, era Marco Antonio, porque le caía mal. También la escena de la llegada de Cleopatra a la ciudad fue muy polémica por la lucha de opiniones entre Mankiewicz y Wagner, al final se rodó pero se tuvo que repetir porque aparecían unos extras comiendo helado. La película costo 44 millones cuando su presupuesto inicial fue 2. Fue un éxito pero Fox estuvo a punto de quebrar por el alto coste de la película, ya que aun con el éxito de taquilla, solo recaudaron la mitad de lo gastado.









  • TIBURÓN: Aunque respetado como actor, los problemas de Robert Shaw con el alcohol eran una fuente frecuente de tensión durante la filmación. En entrevistas posteriores, Roy Scheider describió a su compañero como "un perfecto caballero cuando estaba sobrio. Todo lo que necesitaba era un trago y luego se convirtía en un completo hijo de puta." Según el libro de Carl Gottlieb "The Jaws Log", Shaw estaba tomando una copa entre toma y toma y en un momento anunció "Me gustaría poder dejar de beber." Para sorpresa y el horror de la tripulación, Richard Dreyfuss, simplemente agarró el vaso de Shaw y la arrojó al mar. Cuando llegó el momento de rodar la escena en la que cuenta la historia del USS Indianapolis, Shaw intentó hacer el monólogo en estado de ebriedad. Ninguna toma podría ser utilizada. Shaw arrepentido llamó Steven Spielberg esa noche y le preguntó si podía tener otra oportunidad de hacer esa escena. Al día siguiente la interpretación electrizante de Shaw se hizo en una sola toma. Aunque Steven Spielberg quería a Charlton Heston para hacer de Brody, la razón principal por la que Spielberg decidió no cogerlo fue a causa de el papel de Heston en sus películas anteriores, Aeropuerto 1975 (1974) y Terremoto (1974). Spielberg pensó que si Heston habría sido elegido, significaba que el público sabría que el tiburón no tiene prácticamente ninguna posibilidad contra el héroe. A Charlton Heston le molesto tanto ser rechazado para el papel de Brody que luego hizo comentarios despectivos sobre Steven Spielberg y juró no volver a trabajar con él. Más tarde rechazó la oferta de Spielberg para el papel del general Stilwell en 1941(1979).  A pesar de los informes en sentido contrario, el tiburón mecánico en realidad funcionaba en las pruebas que se hicieron en el agua antes de que llegara a Martha's Vineyard, lugar del rodaje. Sin embargo, las pruebas se realizaron en el tanque de agua no salina en Universal Studios. Una vez que se colocó en el agua real del océano, la sal hizo estragos con los controles del tiburón. Motivo que propició a Spielberg a retrasar la aparición del escualo en pantalla hasta bien entrada la película, cosa que originó el éxito del film, ya que el público debía imaginar el tamaño y ferocidad del animal. La película se rodó bajo la amenaza de una huelga inminente actores. Fue un rodaje accidentado que sobrepasó el presupuesto inicial (de 4 a 9 millones) y el calendario previsto (de 55 a 159 días). Sólo los efectos especiales costaron tres millones debido a los problemas del equipo con los tiburones mecánicos, y no en vano los miembros más descontentos del equipo bautizaron el filme como «Flaws» —«Defectos», por su similitud con «Jaws». Spielberg le atribuyó muchos de los problemas a su perfeccionismo y su inexperiencia. El primero quedó claro por su insistencia en rodar en el mar con un tiburón de tamaño real: «Podría haber filmado la película en un tanque de agua o incluso en un lago protegido en alguna parte, pero no se habría visto igual». En cuanto a su falta de experiencia, dijo: «Yo era ingenuo sobre el océano, básicamente. En el fondo era bastante ingenuo sobre la madre naturaleza y la arrogancia de un cineasta que creía que podía vencer a los elementos era temeraria, pero era demasiado joven para ser consciente de ello cuando exigí rodar la película en el océano Atlántico y no en un tanque de agua en Hollywood».
  • LOS LÍMITES DE LA REALIDAD: Un helicóptero se desplomó y decapitó al protagonista del filme, el actor Vic Morrow, y a dos niños vietnamitas que hacían de figurantes.
  • EL CUERVO: Y corrió la misma suerte Brandon Lee en este film  cuando alguien metió una bala de verdad y mató en pleno rodaje de una escena de acción. Los productores se negaron a comenzar de cero u o cancelar la producción así que había que reemplazar su cara sobre la de un doble en algunas tomas (como en una en la que Lee se mira en un espejo).

  • DON QUIJOTE: El actor Jean Rochefort contrajo una infección renal que le impidió seguir trabajando, y los F-16 del Ejército sobrevolaban casi a diario el lugar de rodaje, estropeando la filmación. Harto de tal cúmulo de desgracias, el director, Terry Gilliam, tiró la toalla y afirmó: “No la terminaré hasta que la OTAN se haya disuelto”. Años después, la organización militar aún existe, pero el ex Monty Python ha reunido fuerzas para anunciar que va a retomar el filme para acabarlo como sea. Y es que Gilliam tiene muy mala suerte. La muerte de Heath Ledger casi obliga a cancelar ‘El imaginario del Doctor Parnassus’ que estaba a medio rodar. Suerte que Colin Farrell, Johnny Depp y Jude Law (sumado al poder imaginativo de Gilliam) accedieron a sustituirle.


2 comentarios:

  1. Anónimo22/11/14

    Muy interesante y completo el artículo, enhorabuena. Otro de los rodajes míticos aunque este por largo y laborioso fue el de Ben Hur: El rodaje de la carrera de cuadrigas de Ben-Hur

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  2. Es un artículo interesante. Creo que se puede mejorar la parte Apocalypse Now. Hablando de memoria:
    En su autobiografía "Cómo hice unas 100 películas en Hollywood sin perder un duro", Roger Corman revela que Francis Ford Coppola le consulta acerca de rodar en Filipinas. Corman advierte a Coppola que no vaya, que está a punto de comenzar el monzón (sí, eso que Forrest Gump describe como "un día empezó a llover y no paró durante cuatro meses"), pero Coppola dice "Tendrá que ser una película lluviosa" y va de todas maneras, con el resultado de que los temporales le destruyan un costoso decorado.
    El documental "Corazones en tinieblas" (Heart of darkness, 1991) nos revela lo siguiente:
    -La película se comienza con Harvey Keitel como protagonista. Sin embargo su interpretación no convence a Coppola, que decide tirar el material rodado y volver a empezar desde el principio con Ramón Antonio Gerardo Estévez, más conocido como Martin Sheen.
    -El que no se sabe el papel es Dennis Hopper, aunque no es tan grave dado que Coppola es un director que busca la improvisación por parte de los actores.
    -El retraso de dos semanas no es porque Marlon Brando no se sepa el papel (sería el aprendizaje de papel más lento de la historia del cine), sino porque "no tenían final". El guión basado en la novela "El corazón de las tinieblas" era en buena medida improvisado sobre la marcha para incluir escenas basadas en experiencias reales que se iban conociendo de la guerra de Vietnam, y no tenía un final redondo. Coppola para el rodaje y trabaja con Brando para hilar un final entre ambos, o sea que este retraso no es culpa de Brando.

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