INTERSTELLAR [CINE]

Esperada no...lo siguiente. La novena película de Christopher Nolan ha sido sin duda el acontecimiento cinematográfico de este año. Con mayor polémica y difusión que 'Gravity' el año pasado la cinta de Nolan ha dado un paso de gigante en su filmografía. En 'Interstellar' hay numerosas lecturas, capas, tramas y subtramas, mensajes y por supuesto lineas argumentales paralelas como no podría ser de otra manera en un film del creador de brillantes mundos como 'Memento' u 'Origen'. Aquí ha querido ir más allá que en cualquier otro film, ha intentado trascender tanto en su contenido como en su forma sin dejar de lado su peculiar estilo narrativo del que hace gala durante todo el film. A priori su metraje hace pensar que estaremos ante un interminable final y desenlace pero es tal la magnitud con que la historia nos engancha en los primeros minutos que la duración de la película se nos antoja incluso corta. Mucho se está hablando de...



...las posibles teorías que el film expone e intenta plasmar sobre los viajes estelares. Nolan ha conjugado de manera efectiva (en su mayor parte) la unión entre ciencia y ficción. Si bien es verdad que deja un par de cabos sueltos sin resolver, aunque es una licencia que el realizador se puede permitir con todo merecimiento, siendo además un punto de inicio para debate entre sus seguidores. Es incuestionable que 'Interstellar' bebe de muchas fuentes. Es un compendio de la ciencia ficción de los últimos 60 años, tanto en cine como en literatura. Los referentes son tantos y tan variados que el disfrute de su visionado se enriquece por su uso y no se envenena como hubiera sido lógico en otro director. Lo que si demuestra una vez más Nolan es su capacidad innata para crear atmósferas hiper reales de situaciones anormales. Tiene un especial don para contar una historia desde varios puntos de vista sin querer mostrar realmente cual es su predilecto. Deja al espectador que decida, que elija el camino a seguir en su narrativa. Expone unos hechos, crea una mecánica por la que continuar la historia y suelta de la mano al público para que sea éste quien se encamine hacia una conclusión que se nos antoja en principio demasiado amable teniendo en cuenta las múltiples posibilidades que el mismo director nos abre en su trama.


Nolan ha contado con Mathew McConaughey para que sea su emisor en esta fábula espacial con reminiscencias de Asimov, Verne, Kubrick, Carl Sagan, J.J. Benítez, algo de Bradbury y mucho de Einstein. Una fantástica terna de referentes que hacen las delicias de los seguidores de la SyFy más seria y de los que tan solo quieren evadirse en una aventura espacial. Hay para ambos. Es imposible no hacer alusión al enorme homenaje que es 'Interstellar' a la película de Stanley Kubrick, '2001: odisea espacial'. Sería insensato no analizar esta pasión que siente el creador de la trilogía de Batman por la obra de 1968. El film recurre al film de Ciencia Ficción (seria) por antonomasia cada vez que puede. Desde su aspecto visual en lo referido a naves (la estación espacial Endurance es todo un homenaje a la estación lunar de Kubrick y una analogía al tiempo en su diseño con doce tramos); como al uso de una serie de robots con Inteligencia Artificial (Tars, Case y Kipp) que son la viva imagen de los monolitos misteriosos de Kubrick hechos realidad; las frases utilizadas a modo de broma recordando escenas del film del 68; y por supuesto el "viaje" interdimensional que el protagonista realiza a través del agujero negro en solitario.


¿Homenaje o revisión? Quizás un poco de ambos. Pero Nolan ha decidido que vayamos un poco más en este viaje espacial que tiene mucho más de viaje temporal. Es una odisea, nunca mejor dicho, de la capacidad del ser humano por reinventarse pero sin dejar de lado lo que le hace ser único: su capacidad de superarse, su afán de supervivencia. A todo ello, el director le añade un elemento más a las cinco dimensiones planteadas en el film. No contento con inundarnos con teorías precipitadas en su planteamiento de las cuatro dimensiones conocidas (dando por hecho que el tiempo es la cuarta) añade la quinta, la gravedad y una sexta algo más metafísica: el amor. Un planteamiento en pantalla que decimos precipitado pues a modo de explicación para el espectador queda algo manido aquello de doblar una hoja y atravesarla con un lápiz para dar consistencia al viaje a través de un agujero negro. Pero dejando de lado esos pequeños deslices, lo que realmente interesa al realizador es plantear la odisea interplanetaria como la simple búsqueda de la vida, pero no una vida exo-terráquea (que sería lo predecible y esperable) sino que decide que seamos nosotros nuestros propios dioses. El paso inexorable del tiempo, nuestro futuro reflejado en nuestros hijos, la esperanza en ellos, los recuerdos...el amor.


Si Kubrick y Arthur C Clarke planteaban en su '2001' la existencia de inteligencia superior ajena a la vida humana como el catalizador de nuestra propia existencia, Nolan reformula esta visión para hacernos protagonistas con un mensaje más amable y sin dejar dudas sobre su conclusión. Bueno...tal vez una: ¿Quién pone realmente el agujero negro cerca de Saturno? Echamos de menos algo más de su estilo canalla para terminar los films y aunque el giro que la película da en los últimos minutos para explicar su arranque deja a más de uno boquiabierto, tenemos que ser sinceros al decir que esperábamos otro final distinto. Pero eso es lo genial de Nolan, que sorprende incluso cuando creemos que es predecible.


McConaughey se deja llevar por la historia como un espectador más. Una interpretación correcta que no acaba de explotar como debiera. Contenida pero sin alardes. El resto del reparto donde destaca siempre el genial Michael Caine son piezas de este puzzle bien encajado. Un Hans Zimmer sobrio hace que disfrutemos aún más si cabe de su música en escenas de silencio espacial (que sobrecogen y llegan a marear, en el buen sentido). Los hermanos Nolan han diseñado un buen guión (como viene siendo costumbre) que deja pocos cabos sueltos. Y a pesar de los numerosos tiempos narrativos, el uso del montaje hace que todas las historias confluyan de manera armoniosa en un final que sabe a poco. No es el mejor film de Nolan pero está entre sus tres primeros. Pero no es culpa del director...sino más bien nuestra al esperar siempre un último salto mortal, un triple rizo en el aire, un "truco final" o un interminable debate como el de 'Origen'. Ya era hora de un final amable sin tantas quebraduras de cabeza...¿no?



VALORACIÓN: 7/10

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