DE JOHN WICK A CHARLES BRONSON: JUSTICIEROS DE CINE [ESPECIALES]























La justicia en el cine se ha impartido de muchas formas, métodos y maneras pero la plasmada en modo venganza es la que más nos atrae. Somos violentos por naturaleza, aunque nos duela reconocerlo. Trasladar esa sensación innata a la pantalla grande siempre ha motivado a cientos de realizadores a crear, con mayor o menor fortuna, a recaudadores de justicia personal. Son los Justicieros del Cine, esas figuras que han narrado con sus actos de violencia y brotes de acción nuestros más oscuros deseos particulares de repartir justicia de forma unilateral y abrupta. Nos sentimos reflejados en ellos por esa atracción perversa que genera el poder impartir una justicia (que se confunde y disfraza con la venganza personal) que creemos necesaria. La vida real no ofrece esas concesiones que el cine refleja con pasmosa crudeza. La venganza personal, la justicia poética o como diablos uno prefiera disimular sus ansias de equilibrar la balanza, ha tenido en el cine un amplio catálogo de hombres y mujeres que han podido saciar nuestros anhelos de impartir (de manera fantasiosa, claro) dicha justicia. El debate abierto del "ojo por ojo" será permanente. Estamos en una sociedad...



...civilizada (¿no?) y nuestros tabúes y códigos éticos nos alejan de llevar a la realidad esas venganzas por muy justas y lógicas que puedan resultar en el cine.  Asimilamos de forma racional la violencia vista en el cine. Justificamos de manera personal las acciones que el protagonista lleva  a cabo y concedemos en nuestro interior el beneplácito para tomar por lícito dicha venganza. Sabemos que es cine, fantasía y mera ficción. Sin embargo extrapolamos en muchas ocasiones a la realidad esas mismas sensaciones que la pantalla grande nos transmite. ¿Veríamos realmente con buenos ojos un justiciero en la vida real? ¿Seríamos partícipes de su violencia justificada ante hechos criminales? El ser humano guarda siempre ese "oscuro pasajero" que desea impartir justicia. Pero lo que unos ven como justificable en su fuero interior, otros sólo ven a un ser irracional que dirime sus demonios personales a base de matar. El cine siempre será un fiel reflejo de nuestras fantasías y duelos morales. Esa es su magia. Aquí queremos presentaros a los Justicieros de Cine más representativos de las últimas décadas. Un repaso por la violencia más visual y las venganzas justicieras más personales, siempre urbanas. La pregunta es: ¿Llegarías a convertirte en uno de ellos? 

LA ÚLTIMA HORNADA:

  • JOHN WICK: (2014) el regreso de Keanu Reeves (John Wick) al cine de acción es bajo el rostro de un asesino implacable a sueldo retirado. La premisa es el robo de su coche y "asesinato" de su perrito a manos del hijo de un mafioso. Excusa para pasar cien minutos en una orgía de disparos, sangre y acrobáticas peleas. (6/10) Crítica

  • THE EQUALIZER: (2014) Denzel Washington es Robert McCall, un ex-agente de la CIA que vive una anodina vida. Su paz se ve alterada cuando se involucra personalmente en su particular odisea por reventar el negocio de prostitución en el que una joven y conocida amiga suya se ve inmersa. Cara de palo y más gadgets que James Bond hacen que se disfrute sin emoción. (6/10) Crítica

CLÁSICOS:
  • GET CARTER: (1971) Michael Caine, un clásico y gentleman del cine, es Jack Carter, un asesino de métodos expeditivos que investigará la muerte de su hermano entre los bajos fondos de Londres. Una delicia del género que hace brotar una lágrima de pena ante el nefasto remake de décadas después. (8/10)

  • MAD MAX: (1977) Max Rockatansky (Mel Gibson), un policía en un futuro cercano (y muy parecido a Australia), ve como una banda de moteros greñudos asesina a su mujer y su hijo. Deja el cuerpo y se embarca en una personal venganza a lomos de su veloz V8. Un inicio de saga que luego iría por otros derroteros. (8/10)

  • TAXI DRIVER: (1976) Travis Bickle (Robert De Niro) un ex-combatiente de Vietnam trabaja como taxista de noche. Vive aislado y lucha con sus demonios personales que le hacen tambalear su juicio a la hora de enamorarse o de señalar como enemigo del pueblo a un senador. Apagará sus ansias de justicia urbana al intentar proteger a una adolescente prostituta en una sangría final digna de estudio. (9/10) 

SABOR RANCIO:
  • EL JUSTICIERO DE LA NOCHE: (1974) Paul Kersey (Charles Bronson) es un arquitecto que ve como su vida se desmorona cuando su mujer e hija son violadas y asesinadas por unos pandilleros facinerosos (palabra muy usada en la época). Ante la pasividad de la policía emprende la busca y captura de los pandilleros, a los que decidirá eliminar con su "pequeña" Willy. Inicio de una saga y un mito entre los vengadores urbanos, hasta cuatro secuelas ("Yo soy la justicia", "El justiciero de la noche" y "Yo soy la justicia 2" y "El rostro de la muerte"...obras culmen en los videoclubs). (5/10)

  • EL EXTERMINADOR: (1980) la versión cutre de "Taxi Driver". Robert Ginty es John Eastland, un veterano de Vietnam que decide vengar la muerte de un amigo a manos una pandilla. Un vulgar producto de videoclub (que nos encantan) que llegó a tener una secuela, "El Exterminador 2", con mayor éxito, debido en gran parte al uso de un lanzallamas como método de eliminación de malvados elementos sociales...casi nada. (4/10)

  • DIFÍCIL DE MATAR: (1990) no podía faltar en este repaso el inefable Steven Seagal que en esta ocasión es Mason Storm, un policía que desvela una corrupción entre criminales y un político. Su esposa y él serán abatidos en su casa dándole por muerto. Pero claro, Seagal está hecho con el acero del brazo izquierdo de Nadal y tras 7 años en coma se despierta, se liga a su enfermera y a base de acupuntura y filosofía oriental se recupera para liquidar a todos los que le fastidiaron aquel día. (4/10)


COMIQUEROS:
  • EL CASTIGADOR: Frank Castle, alias 'The Punisher', fue un vengador de los cómics llevado al cine con menor o aún menor fortuna en tres ocasiones. Dolph Lundgren, Thomas Jane y Ray Stevenson han sido su rostro, si bien nos quedamos con el estilo sucio y malote del primero, tal vez sea la versión de Thomas Jane la más cercana al comic. Stevenson fue directamente al videoclub. Un "héroe" ultra violento que debió tener mejor suerte en pantalla grande.

  • V DE VENDETTA: (2006) en un futuro distópico, el gobierno es El Gran Hermano que nos vigila, censura y controla. V (Hugo Weaving), un solitario enmascarado que reivindica el poder para el pueblo (pero sin coleta) imparte su personal venganza disfrazada de liberación popular. Matando dos pájaros de un tiro, la versión en cine consigue elevar más aún la excelente obra en de Alan Moore. Brillante, ágil y visualmente seductora. (8/10) Crítica

  • EL CUERVO: (1994) Eric Draven (Brandon Lee) un músico de rock y su novia son asesinados por unos mafiosos que especulan con las inmobiliarias y los seguros. Desde el más allá, Eric comenzará su venganza para restablecer la paz en su alma con la ayuda de un cuervo sobrenatural. Una delicia llena de romanticismo y tono macabro. Buena adaptación que se "benefició" de la muerte real en el rodaje de su protagonista. Tres secuelas, con Vincent Perez y Mark Dacascos, y una serie de TV han mantenido vivo el recuerdo en espera de una nueva versión con Luke Evans. (8/10)


DESDE ASIA CON AMOR:
  • OLDBOY: (2003) una conexión de venganzas entre el protagonista Oh Daesu (Choi Min-Sik) y la persona que lo secuestra sin motivo aparente durante años. Al ser liberado sin explicaciones inicia la búsqueda de su captor al que culpa de la muerte de su esposa e hija. Genial y sobrecogedora adaptación del manga llevada a la pantalla de forma brillante. Una devastadora historia con un final digno de enmarcar. Por favor, por amor al arte no veáis su versión estadounidense. (9/10)

  • EL HOMBRE SIN PASADO: (2010) Tae-shik (Won Bin) es un solitario prestamista que tiene como único nexo con el mundo a una niña, vecina de su edificio. Cuando ésta es secuestrada junto a su madre por unos mafiosos, obligan a Won Bin a trabajar para ellos. No saben que Bin oculta un pasado lleno de violencia. 'The equalizer' se basó en parte en este excelente film coreano. (8/10)

HEREDEROS:
  • EL FUEGO DE LA VENGANZA: (2004) de nuevo en la piel de un personaje con oscuro y violento pasado, Denzel Washington es John Creasy. Trabaja como guardaespaldas y chófer de la hija pequeña de un rico con negocios turbios. Secuestrada la pequeña y dado por muerto, Creasy inicia una de las más violentas venganzas vistas en el cine últimamente. Versión muy superior de un film de 1987 ('Man on fire'). (7/10)

  • TAKEN: (2008) Bryan Mills (Liam Neeson) es un ex-agente de la CIA que intenta vivir plácidamente con su familia. Pero parece que las vacaciones que siempre eligen acaban en secuestro. Ni corto ni perezoso inicia en cada film una trepidante y violenta venganza hacia los captores de su mujer, su hija o quién demonios sea secuestrado. Una saga que tiene visos de continuar ya que Neeson se ha especializado en ese tipo de papeles. (6/10)

  • KILL BILL: (2003) Si hay una venganza cinéfila tomada ya por clásico es ésta. Dividida sabiamente en dos partes (nos quedamos siempre con la primera) La Novia, Beatrix Kiddo (Uma Thurman) es el ejemplo por antonomasia de la figura de la justiciera personal. Una espiral de violencia visual que deja atónitos a todos. Katanas, venganza, una boda destrozada, yakuzas y el golpe de los cinco puntos de presión vitales. Una orgía de sangre en busca de la venganza más letal y fría del cine. (9/10)

  • BIG BAD WOLVES: (2014) sin duda una rara avis del cine. Una perlita de cine negro, thriller y con un guión que deambula entre el juicio moral y el debate más abierto. La muerte de niños y niñas a manos de un presunto pederasta hace que el padre de uno de esos niños, antes oficial de la policía, decida tomarse la justicia por su mano con gruesos toques de humor negro y unas imágenes de tortura visceral que refuerzan un film de obligada visión. (9/10) Crítica


Hay muchos más ejemplos de vengadores urbanos en el cine. Os animamos a que nos comentéis cuál echáis de menos. Gracias por leernos¡¡¡



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