DRACULA UNTOLD [CINE]

El gran problema de los mitos es muy básico. Si tocas un mito ha de ser para aportar, renovar o engrandecer aún más si cabe. Vivimos tiempos turbulentos en los que no se respeta ni a los muertos, todo vale con tal de hacer caja. La premisa de contar una buena historia hace años que pasó al olvido con esta nueva remesa de guionistas que sólo saben mirar al pasado, coger lo que les gusta y destripar todo aquello que durante más de cien años los amantes del cine hemos ido construyendo como nuestros referentes cinéfilos. Nada queda del Hollywood que sorprendía. Solo el recuerdo. Y como si de auténticos vampiros se trataran, estos nuevos guionistas (perdón si usamos este término) se nutren de las ideas ajenas, viven gracias a la vida que otros imaginaron. Historias que se repiten, personajes que nada o poco tienen que ver con el imaginario colectivo y tramas que ni tan siquiera merecerían ser vistas en un telefilme de las cuatro de la tarde. El último sacrilegio perpetrado por esta horda de profanadores de historias es este reboot del mito sobr el vampiro por antonomasia: Drácula. Un berenjenal solo apto...


...para mentes ociosas y sin ningún interés por el verdadero cine. Una ristra de sandeces e invenciones que viene a demostrar que las ideas originales, que los tratamientos de guión o el desarrollo de historias y personajes es cosa del pasado. Un cúmulo de despropósitos que en pantalla lucen como una bofetada a la inteligencia y el buen gusto. El dudoso honor de haber dirigido 'Dracula untold' corresponde al debutante Gary Shore, que bastante ha tenido con dejar poner su nombre en los créditos. Poco o nada ha podido hacer en una secuencia de efectos especiales pueriles que adormecen la poca historia que tiene que aportar este nueva reformulación del mito. Nada tenemos en contra a la re-visitación de referentes cinematográficos, siempre y cuando vengan con una buena historia bajo el brazo que contar. Pero al contrario que su título indica, este Drácula ha pasado por la cocktelera inexperta de los dos, también, debutantes en el guión, Matt Sazama y Burk Sharpless, que han cogido con pinzas al genial personaje creado por Bram Stoker y lo han mezclado a base de bien con retazos del 'Dracula' de F.F. Coppola, con elementos del comic más barato y con pizcas de drama shakespeariano de mercadillo.


Todo sazonado por la impronta del productor Michael DeLuca, que lo mismo te produce 'Yo soy Sam' o 'American history X' que las dos partes de 'Ghost rider'. Un todoterreno de los billetes grandes que anhela una caja rápida sin importar el resultado final. Bien puede estar orgulloso de haber contribuido al desgaste continuo y repetitivo del mito de Drácula. El film nada nuevo aporta a la leyenda, es más, disfraza con elementos pseudo-históricos la juventud y reinado de Vlad Tepes para luego mezclar una leyenda romana con clichés vampíricos. Eso sí, dejando a Luke Evans (Vlad-Drácula) con buena pose frente a la cámara en todo momento. Mucho movimiento de capa, viento huracanado y escenas calcadas hasta de '300'. El tono del film inspira más lástima al tratar al personaje histórico como un héroe con reminiscencias de Batman (de Nolan...claro) y al intentar vendernos un nuevo Drácula más cercano y humano. En ambas facetas se estrellan. Edulcorada para el público joven, la película no se puede catalogar de terror, ni por asomo.


Es una prolongada sensación de vergüenza ajena la que siente un servidor mientras intenta recomponer los remiendos de esta producción rodada en Irlanda del Norte que simula ser Transilvania. Un despliegue de F/X descorazonadores y unas escenas de acción traídas por los pelos, revolotean frente al espectador mientras éste intenta asimilar las nuevas reglas del juego vampírico. Se nos dibuja una triste sonrisa al ver como Charles Dance intenta poner un poco de rigor en su papel de Maestro Vampiro, o mejor dicho de Calígula...sí habéis leído bien. Lejos quedan los años de sus villanos en 'El chico de oro' o 'El último gran héroe'. Ahora las nuevas generaciones que ven este Drácula sin saber quien fue Bela Lugosi, o sin haber disfrutado del 'Nosferatu' de Murnau, o tan siquiera conocer que Christopher Lee y Peter Cushing fueron los enemigos más descarnados en el mito de Drácula, se quedan con el detalle que Charles Dance es el malo de los Lannister y que Luke Evans está guapísimo en la saga de 'El Hobbit'.


Los tiempos cambian como decía Dylan. Los mitos perduran. Y los estropicios que llaman reboot como este 'Dracula untold' se perderán en la noche más oscura. Y damos gracias por ello. Pero sintiéndolo mucho, y dado que los últimos dos minutos del film son lo único loable, nos tememos una secuela en breve...

VALORACIÓN: 4/10




4 comentarios:

  1. Aunque no puedas verme ni oirme, en este momento estoy aplaudiendo tu crítica. No podría estár más de acuerdo contigo. Has hecho un análisis perfecto. No cambiaría ni un punto ni una coma.

    Te dejo mi crítica por si te apetece leerla. Va en la misma línea aunque he expuesto motivos un poco diferentes.

    http://claquetametalica.almeriahoy.com/2014/10/dracula-la-leyenda-jamas-contada-mucha_27.html

    Muy buen trabajo.

    Saludos.

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  2. Anónimo30/11/14

    Por desgracia tuve que gastarme 3 euros en esta pelicula, y lo unico que evito que quemara el cine por permitir este insulto al cine, fue ver a Charles Dance haciendo como de costumbre una muy buena interpretacion (dentro de lo que pudo el hombre).

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  3. La película Drácula: La historia jamás contada a mí me gusto bastante, era obvio que no sería lo que ya conocemos, es una versión diferente, más light y palomera, para mi logro su objetivo, entretenerme y no estuvo tan mal como la pintas

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    Respuestas
    1. Gracias Ale, nos alegra que haya opiniones contrarias a la mayoría. Si disfrutaste con la peli esa es la primera batalla de cualquier film. entretener. Gracias por leernos¡¡¡

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