CHUNGKING EXPRESS [CINE]

Dos intentos de historias de amor independientes, suceden en un barrio turístico de Hong Kong. Por un lado tenemos a un polícía, Qhiwu (Takeshi Kaneshiro), el polícia 233, en plena crisis amorosa que se cruza con una mujer traficante de drogas (Bridgette Lin). En la segunda historia se nos muestra el simple romance entre un solitario agente de polícía 633 (Tony Leung), y Faye (Faye Wong), la excéntrica camarera del bar al que suele ir a comer...



Dirigida por el director Hongkonés Wong Kar-Wai, es uno de los hitos del cine independiente, mostrando una imagen distinta tanto en el arte visual como en las entrañas de la trama.

Wong es reconocido internacionalmente gracias a sus filmes estilizados y únicos visualmente. Haciendo uso de la fotografía, los diálogos, las transiciones entre las escenas y la banda sonora de una manera muy característica y personal. 
Estrenada en 1994, hay quien compara este filme con la ultra famosa "Pulp Fiction", filme que consolidó a Quentin Tarantino en el mundo del séptimo arte. Gracias a sus diálogos, sintéticos y armónicos, y a los cambios de tramas y escenas de manera sutil y desconcertante, estas dos películas fueron consideradas como "hermanas" en la década de los 90.

La película queda dividida en dos secciones:



Chungking Mansions

La primera trama nos cuenta como el agente de polícia número 233, a quien su novia May le ha dejado, hundiéndolo en una espiral de indecisión, se topa con una misteriosa mujer fatal, que se encarga de traficar con drogas. Bridgette Lin, una de las grandes figuras del cine chino moderno, interpreta a la Femme Fatale, vestida con una peluca rubia, una gabardina y unas gafas de sol, vestimenta que luce en gran parte de la trama. En este primer romance, el paso del tiempo o "la cuenta atrás" toma vital importancia., haciendo alusión al hecho real en el cual Hong Kong volvería a formar parte de China en 1997. De ahí que Wong Kar-Wai transfomara a la gran actriz de nacionalidad china en una rubia occidental.

 Por otro lado, Qiwu, el polícía 233, ensimismado en su obsesión con el abandono de May, su ex pareja, se dedica a buscar latas de piña, la fruta favorita de May, que caduquen el 1 de mayo, fecha que marca el cumpleaños de Qiwu. Mientras tanto, la enigmática mujer pierde una gran cantidad de cocaína, hecho que le llevará a recibir una amenaza por parte de sus contactos occidentales, quienes le envían una lata de piña que esta apunto de caducar, símbolo metafórico que ilumina la cuenta atrás que debe correr para recuperar la mercancía.

Nos situamos ante dos personas incrustadas en un fugaz escenario en el que tiempo y acción son una única marca impuesta en la historia. Descubrimos a dos personas que comienzan a estar relacionadas la una con la otra gracias a una simple lata de piña apunto de caducar.



Midnight Express

La siguiente historia nos refleja el declive psicológico del agente de policía número 633 tras haber sido abandonado por su novia contra la extravagancia de Faye, una camarera del Midnight Express, bar al que el polícía acude todos los días. Poco a poco Faye comienza a enamorarse de el melancólico hombre. Consigue las llaves de su casa y una vez dentro hace desaparecer todas aquellas pertenencias de la mujer que un día le abandonó, intentando reconfigurar la vida del agente. En esta trama se intercalan las emociones personales por parte de los dos personajes.

En un extremo tenemos al pobre policía. Cuan poderoso es el estado de tristeza que se cierne sobre el, que acaba hablando con los objetos de su casa, dotándoles de vida a sus ojos. En el otro extremo nos encontramos con las excentricidades de Faye, una simple camarera que solo conoce la visión de sus pensamientos. Alegre y solitaria, irá sacando del pozo de dolor y oscuridad en el que se encuentra sumido el agente número 633.


Cabe de admirar que Wong Kar-Wai realizara esta película en tan solo dos semanas. Un toque personal. Los encuadres, la fotografía fría en la primera trama y cálida en la segunda. Una banda sonora que cuenta con el mítico tema "California Dreaming" y unos diálogos eclécticos que se hacen transparentes y nos dejan ver los verdaderos sentimientos de los personajes. Chungking Express no es una película de amor como otra cualquiera. 

Abandona los clichés a los que estamos acostumbrados en una película de romance. Llena de situaciones cómicas, pero serias, consigue hacerte reflexionar, sobre todo en los momentos donde se escucha la voz en off de los personajes dejando entrever sus pensamientos.

Las transiciones de una de las tramas a la otra en la mitad del filme son formidables. Se nos forma ante nuestros ojos una obra elegante a nivel estético y visual. Rápidos cortes en las escenas, los movimientos de cámaras (lentos y rápidos por doquier),la escenografía el seguimiento a los personajes, todo esto embalsamado con una excelente banda sonora que cambia de blues a rock a lo largo de la película.

Terminaré diciendo qué, si la cantidad de películas románticas en la inmensidad cinematográfica, fueran un campo de tréboles, 'Chungking Express' sería de los pocos con cuatro hojas.


VALORACIÓN: 8/10




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