TRANSCENDENCE [CINE]

Muchas incógnitas a la pregunta del millón que propone en su debut tras la cámara Wally Pfister. ¿Las máquinas serán nuestra salvación o nuestra destrucción? El cine de ciencia ficción siempre se ha planteado esta cuestión con numerosos ejemplos ('Terminator', 'Matrix', '2001: odisea espacial'...) dando terribles presagios y nefastos augurios al devenir de la Humanidad en su relación y control sobre las máquinas. Concretamente en la creación de la llamada Inteligencia Artificial (A.I.). En 'Transcendence' hay mucha interpretación sobre la implantación de dicha inteligencia en el día a día de nuestras vidas. De manera abrupta y directa el film plantea una serie de pros y contras (que no llegan nunca a dilucidarse) en la figura de un investigador y profesor, Will Caster (Johnny Depp), que a modo de tópico, perfila un personaje muy visto en este tipo de cine: el de "científico loco". Sería peyorativo reducir el film a este término pero...










...poco margen deja el director cuando prefiere centrarse en los, por momentos, descabellados cómo que en los porqués. Pfister se ha lanzado a la aventura de dirigir tras una dilatada carrera como responsable de la fotografía de films, sobre todo junto a Christopher Nolan, realizador del cuál se ha sentido más a gusto a la hora de perfilar un estilo narrativo. De Nolan ha tratado de tomar (o copiar, según se vea) su manera de encauzar una historia a priori interesante y dilatada. Sin embargo no ha sabido desarrollar dicha narración en beneficio de los personajes sino que ha optado por el mero y superfluo espectáculo de cara a la galería.


Del mismo modo que Nolan no termina de saber mostrar las escenas de acción, Pfister comete los mismos errores. Si da al traste con la historia (lo que Nolan no hace casi nunca) también falla en los momentos de acción. Dista mucho de saber transmitir la sensación de profundidad y solemnidad que su mentor sí conoce bien. El nuevo realizador ha optado por guardarse las espaldas ante su reto de debutar en la dirección y para ello ha contado entre otros con Morgan Freeman o Cilliam Murphy, habituales en el cine de Nolan.


Es tal el paralelismo o la necesidad de respaldo de Pfister que incluso Nolan ejerce de productor ejecutivo. La atmósfera del cine del creador de 'Memento' se respira incluso en la música, de Michael Danna ('La vida de Pi'), que evoca sin disimulo a Hans Zimmer, otro habitual de Nolan. ¿Es por eso 'Transcendence' una burda copia? En principio tiene todas las papeletas pues no llega a desarrollar un estilo propio en ningún momento. La principal razón, aparte de la dependencia de Pfister, es un guión que adolece al primer tercio del film. Obra de Jack Pangle, que también debuta en esa parcela, la historia se desmorona como un castillo de naipes en cuanto trata de establecer unas bases, normas y reglas con las que cimentar el desarrollo de la película.


Son esas mismas reglas las que traicionan un desastroso y predecible tramo final (la explicación de cómo se transmite la inteligencia del personaje de Depp a través del planeta es luego olvidada) que dan al conjunto un desangelado sentimiento de "deja vu", echando por tierra las interesantes ideas que propone al inicio. Al menos, nos da la oportunidad de ver a un Johnny Depp alejado de disfraces, máscaras y sobrecargados maquillajes pero que poco (o nada) puede hacer con un personaje tan manido como el que tiene. El resto del reparto (del que se salva el siempre interesante Paul Bettany) deambula a compás de un desarrollo del guión que prefiere el artificio antes que la historia.

Nolan ha creado un clon y al igual que el planteamiento del film, la inteligencia artificial no parece ser la mejor opción a la hora de mostrar una nueva cara en el cine. Aunque caemos en la broma fácil, este título nunca transcenderá en el género de la ciencia ficción, ni tan siquiera en el cine en general. 

VALORACIÓN: 5/10


No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué opinas de este artículo? Escribe tu opinión Cinéfila.