¿ERA TUERTO JOHN FORD? [CINE PARA NOVATOS]

No está del todo claro. Tenía mala vista, pero nadie sabe a ciencia cierta si de verdad se quedó tuerto o si el parche con el que un buen día decidió cubrir uno de sus ojos era tan sólo un capricho. Tampoco está claro si era sordo o fingía sordera, especialmente ante aquellos críticos y entrevistadores que trataban de dar profundas explicaciones a su trabajo. Porque John Ford no se daba ninguna importancia a sí mismo. Un día un productor se quejó de que iba retrasado con el rodaje. Entonces, para ponerse al día, el director arrancó unas cuantas páginas del guión...





Socarrón, pendenciero, irónico...su personalidad es parte de la leyenda de Hollywood. Era un juerguista, fumaba puros y bebía como un cosaco. Con más de setenta años, en una visita a Francia, después de terminar él solo con una botella de calvados, se quejó de que le había dado "un poco de dolor de cabeza".




Detrás de aquella fachada pretendidamente ruda se escondía, sin embargo, uno de los directores más poéticos que ha dado el cine y uno de los que mejor han sabido reflejar el alma humana. Hubo, además del western, unos cuantos temas recurrentes en su cine, como el amor a la tierra, la familia, la amistad o la lucha del hombre contra las adversidades. Alcanzó celebridad por su habilidad para rodar en grandes espacios, pero sus películas preferidas eran sus producciones pequeñas, aquellas, como 'El hombre tranquilo' (1952), en las que retrataba los esfuerzos cotidianos de personajes sencillos.



Durante la II Guerra Mundial rodó films de propaganda americana. Se le acusó en su día de conservador y ultraderechista, pero lo cierto es que fue de los pocos miembros de Hollywood que se atrevieron a plantar cara a "la caza de brujas". Algunas de sus películas, como 'Las uvas de la ira', tenían, además, una gran carga de denuncia social. Se le ha atacado también diciendo que era machista y misógino, pero pocos directores han sabido retratar como él la fortaleza de la mujer.

El gran secreto de John Ford fue saber torear a Hollywood; conseguir alimentar la maquinaria industrial, pero dar a su vez a su trabajo un sello personal. Solía decir que un director de cine es como un arquitecto, que tiene que hacer casas para que la gente viva y que casi nunca tiene la oportunidad de hacer un monumento. Cuando la película le interesaba de verdad participaba en el guión y en todo el proceso de producción. Cuando no era así se limitaba a cumplir su trabajo con profesionalidad. Pero dejaba huella de su arte hasta en los "pisos de protección oficial".



Ford representaba el paradigma del estilo clásico. No había en él ninguna concesión al efectismo, como si entre el espectador y lo que ocurría en la pantalla no hubiera mediado una cámara. Ganó seis Oscars y es el director que más veces ha recogido dicho premio. Nació en 1895, el mismo año en que nacía el cine y en este crecer paralelo nunca se sabrá quién dio más a quién. Si el cine a Ford o si Ford al cine. Como él siempre se definía: "Me llamo John Ford y hago películas del Oeste" ¿Qué más da si era tuerto o no?



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