DIVERGENTE [CINE]

Cuando nos creíamos librados de sagas pre-acné y de instintos lascivos adolescentes tras la grata desaparición de ejemplos como 'Crepúsculo' (2008), o los fracasos de público como 'Cazadores de sombras', poco ha durado la alegría. La mercadotecnia que gira en torno a los estudios de mercados han determinado que los fans ávidos de emociones sentimentales y fotos en las carpetas del instituto (si es que eso aún se lleva) necesitaban una nueva remesa de carnaza que rivalizase con la saga palomitera de moda, 'Los juegos del hambre' (2012). Nosotros, los que no "encajamos" en ninguna de esas sagas, vemos atónitos este carnaval de carne enfundado en vagos discursos filosóficos que muestran una total indiferencia por el valor artístico que debe tener un film en beneficio de llenar las taquillas con los billetes procedentes de las pagas semanales de los adolescentes. Llega 'Divergente'Que nos cojan confesados.






Son muchos factores y elementos los que se unen, mezclan o dispersan en este "nuevo" producto al que tratan de convertir en el boom de masas sin disimuladas intenciones. Para empezar, deciros que la productora que se encuentra detrás de todo este aparatoso artefacto es Summit. Sí, la misma que durante casi media década nos ha estado "regalando" preciosas continuaciones de la saga vampírica más descacharrante. Como su gallina de los huevos de oro, 'Crespúsculo', ha finalizado (nunca podremos agradecerlo como se merece), la productora ha tratado de cubrir su carencia de dólares buscando una saga sustituta que reuna los siguientes patrones:



  • Protagonista femenina.
  • Sociedad en la que no encaje.
  • Mentor-amor platónico (mayor que ella para dar más morbo)
  • Una serie de pruebas que demuestren su valía.
  • Un secreto que pueda cambiar dicha sociedad.
  • Valores de castidad y virginalidad contrastados.
  • Desafiar el orden establecido.
  • Historia de amor arrebatadora.
  • Conflictos familiares.
  • Coger un par de estrellas para actuar como secundarios.

Con estos elementos podemos construir nosotros mismos cualquier saga. Como seguramente ya habréis comprobado, hay elementos comunes a las dos últimas sagas que hemos mencionado. 'Divergente', escrita por Verónica Roth, no es una novela que sorprenda. Contiene tramas, situaciones, personajes y lugares que podríamos intercambiar con facilidad por las sagas de los vampiros o las desventuras bizarras de Katniss Everdeen en sus Juegos del Hambre. Con un sencillo juego de cambios de nombres tenemos el mismo collar pero con diferente perra. Todo viene de la floja trilogía que Roth ha escrito estos años (bajo la sombra de la otra trilogía teen que es 'Los juegos del hambre'). ¿Copia? ¿Inspiración? Es una delgada línea que no vamos a enjuiciar. Hubiera funcionado mejor como serie de TV que como saga cinematográfica, hasta cuentan con un Muro como en 'Juego de Tronos'


Valorando puramente lo cinematográfico (si es que hay algo de ello) en este film, lo más curioso de todo es la elección del director. Lo normal sería coger a un debutante, un director de videoclips al cuál manipular para que no se salga de las directrices que la productora tiene marcadas para que su "nueva" saga triunfe. Pero no, han escogido a Neil Burger, que aunque su nombre no augure nada bueno, tenía en su haber un par de títulos de interés ('Sin límites', 2011 y 'El ilusionista', 2006). Sin embargo, visto el resultado en pantalla, no ha sido necesario que lo manipulasen, él sólo se ha encargado de demostrar que si tenía algo de interesante como realizador lo ha hundido en un pozo tan profundo que nadie lo rescatará.


El desarrollo del guión ha tratado de coger lo más suculento de la trama de la mano de Evan Daugherty ('Blancanieves y la leyenda del cazador', 2012; 'Caza humana', 2011') y de Vanessa Taylor, más asidua a los guiones de TV ('Alias' o 'Juego de tronos'). Es por ello, que con este par el producto final sea tan forzosamente melodramático cuando no, en bastantes momentos, de risa. Han sucumbido a los tópicos que los teens reclaman. Una voz en off que nos explique lo que vemos, lo que pasa y lo que pasará, no vaya a ser que no entendamos algo. Unas situaciones que van de elementos de 'La fuga de Logan' (1976) a 'El juego de Ender' (2013), pasando por 'La teniente O'neill' (1997). Todo en el film suena a visto y no les importa. Creen que la estulticia humana va incorporada en el ADN del público y lo explotan.


La heroína (Shailene Woodley), más cerca de Katniss que de Bella, demuestra que los iconos femeninos en el cine venden más que nunca. No es Ripley en 'Aliens' (1986) o La Novia en 'Kill Bill' (2004) pero tampoco nos importa. Su mentor/amor platónico ('Cuatro' Theo James), se mueve entre el "no me interesas pero pongo miraditas para derretirte" que hacen palidecer de vergüenza ajena al que suscribe. Todo en pantalla es predecible, incluso antes de que abran la boca sabes que frases del catálogo del "buen romántico" van a decir. El destrozo que hacen de la sociedad utópica a la que se refiere la novela queda en un segundo o tercer lugar para dar cancha a la historia de amor imposible (¿seguro?) que hará estremecer en sus butacas a las hordas de jóvenes con inquietudes y espasmos en la entrepierna.


Que el paralelismo que hace la autora en su novela con el surgir del Tercer Reich no es casualidad. Las analogías que relata (división de la sociedad según sus aptitudes) era el mismo discurso estúpido que los nazis promovían en los años 30. No es casualidad tampoco que los llamados de la facción Osadía (que no saben lo que es el abono transporte, lo entenderéis al ver el film) sean el ejército títere de los Eruditos, tras lavado de cerebro, y que éstos últimos ansíen el poder. Los de Abnegación, que controlan el gobierno, son los judíos atacados y humillados por los nazis. Aquí, la autora no ha plasmado nada nuevo que no hayamos visto en la realidad. No es menospreciar su inspiración, sino el mal uso que le dan en la película. Lo único salvable que hubiera sido ahondar en las diferencias de clases (o facciones como las llaman aquí) lo dejan en saco roto en pro de ver las desventuras que debe correr la protagonista para convertirse en quien no es.


Un mensaje hacia la sociedad actual, que promueve el encasillamiento, que aisla a los subversivos o a aquellos que no encajan en lo común (divergente=friki, por tanto...¿soy divergente?). La historia de siempre contada como siempre. Lo peor no es el objetivo del film, que descaradamente sabe que se va a prolongar en otras dos secuelas más (como mínimo). No, lo peor es la sensación que deja al espectador tras ver este bazar de influencias. Este repaso a otros films que son referentes. Un conglomerado de escenas vacías que no evitan que los "perros viejos" sonriamos con sarcasmo al verlas. La primera hora es una paulatina visita a campamentos de verano con juegos de superviviencia (ranking de puntuación incluido) para luego convertirse en un amago de thriller futurista con insuficiencias respiratorias en el guión.


Del elenco protagonista poco vamos a sacar. Escogido siguiendo las pautas de creación de sagas-mega-blockbusters. El duo principal, Shailene Woodley ('Los descendientes', 2011') y Theo James ('Underworld: el despertar', 2012) son la pareja de tortolitos que saben que se gustan, lo disimulan con pésima actitud y respetan el código de virginidad tan de moda en los EEUU. El reparto coral (al que creo que añadieron a los de 'Yamakasi' (2001) por sus excesivos saltos, piruetas y escaladas) se completan con un par de estrellas como Ashley Judd y Kate Winslet, para tener los dos polos opuestos (madre abnegada y erudita malvada). Un secuaz villano (Eric) interpretado por Jai Courtney, el hijo de Bruce Willis en la última de 'La jungla 5', que pretende evocar a los malvados instructores sádicos de 'La chaqueta metálica' (1987) pero que se queda en una caricatura de Tom Hardy ('El caballero oscuro: la leyenda renace', 2012).


Sinceramente, de las últimas sagas adolescentes vistas, ésta es con diferencia la más disparatada en su forma, la más irrisoria en su desarrollo y la más aparatosa en su intento de tener un mensaje sociológico con el cuál tapar sus carencias. Es de agradecer que el apartado musical, a cargo de Junkie XL ('300:el origen de un imperio') esté moderado, gracias en parte a la sabia mano de Hans Zimmer que realiza funciones de asesor musical. Un descarado disparo al merchandising de las camisetas, tazas, webs, bolsos y factores virales. Eso sí, va a poner de moda los tatuajes horteras.

VALORACIÓN: 4/10

4 comentarios:

  1. Ser crítico y romper cualquier cosa es tan facil, como todo lo que aquí expusiste, fácil y sin mucho sentido, es una baja intención de crear un poquito de polémica, burda y sin sentido. Harto fome, de muy baja calidad tu ''critica'' . Estás pintad@ para farándula

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    1. Gracias por tu punzante comentario. Sólo esperamos que hayas visto la película para poder opinar de forma que la defiendas (algo ya de por sí difícil). Lamentamos no haberte contentado con nuestra personal opinión sobre 'Divergente' pero al igual que otras sagas juveniles, no merecen mucho tiempo de debate. Gracias.

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    2. Pues entonces para que opinan de cosas que no merecen tiempo.
      Sí, la vi, como también vi los juegos del hambre, por eso opino. Ahora enserio vayan a comentar farándula, quizás entretengan a alguien.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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