CAPITÁN AMÉRICA: EL SOLDADO DE INVIERNO [CINE]

Marvel no echa el freno. En esta alocada carrera de segunda o tercera fase, vete tú a saber en qué fase estamos, la productora no ha escatimado esfuerzos en ramificar aún más su universo. Las sagas cinematográficas que se van extendiendo poco a poco y todas con nexos en común (salvo 'X-Men' y 'Los 4 fantásticos' que al tiempo se unirán a 'Los Vengadores') haciendo su visión incompleta si no has visto todas las entregas. Un gigantesco árbol que ya tiene como raíz el film de Joss Whedon 'Los Vengadores' (2012), pilar sobre el que se sustenta la fase dos actual y las venideras. Cada nueva entrega de este universo no viene a cerrar episodios anteriores o a ser mera comparsa, para nada. Cada película viene a aportar nuevos personajes y subtramas que se abren sobre las ya existentes, y a explorar senderos que no se habían tocado. 'Capitán América: soldado de invierno', es la prueba inequívoca de este camino que recorre la fábrica de los sueños (con perdón de su dueño, Disney) que se llama Marvel.








Resulta edificante para los amantes del thriller político, que tan buen resultado dio en los años 70 en el cine, volver a ver a Robert Redford (Alexander Pierce) interpretando un papel muy similar a los vistos en aquellos años. Le da un toque al film que lo aleja de la espectacularidad a la que nos tenía acostumbrados Marvel en sus últimas entregas de esta fase dos. 'Soldado de invierno' se acerca más a la línea trazada de los buenos diálogos y la intriga de 'Iron man 3' (2013) que a la épica barroca que caracterizaba la primera entrega en solitario del vengador del escudo. Tiene un regusto a cine de acción pero con grandes dosis de trama urdida con fines subliminales (el intento de ascenso al poder de la ultraderecha conservadora).



Basada de forma directa en el comic de Ed Brubaker y Steve Epting (2005) que dio un giro muy notable y sobre todo revitalizó al Capitán América en contenido e historia, los guionistas del film, Christopher Markus y Stephen McFeely (trilogía de 'Narnia', 'Thor: un mundo oscuro' o 'Capitán América: el primer vengador' de ambos), han sabido dar un fondo de armario al personaje que no tenía hasta ahora en sus apariciones en pantalla. Esto unido al modo de dirigir de los hermanos Russo, Anthony y Joel ('Bienvenidos a Collinwood', 2002) ha dado el toque definitivo a cómo se debe hacer un buen film de Marvel. Siendo respetuoso con el espíritu de un cómic. No plasmar viñetas en imágenes ('Sin city', 2005 o '300', 2007) sino dar vida a una historia en detrimento de las típicas explosiones y grandilocuentes escenas (que alguna tiene,  seamos sinceros).



Las últimas entregas de Thor o Iron Man exploraban a sus personajes tras los acontecimientos vistos en 'Los Vengadores' (2012), desarrollando a su vez historias más bien personales de ellos. En 'Soldado de invierno' descubrimos que los orígenes del Capitán y de sus primeros años como luchador de la libertad no estaban del todo explicados y sobre todo veremos la némesis de su personaje, Bucky Barnes, que nos dará un soberbio enfrentamiento contra el héroe. Tendremos la oportunidad de descubrir nuevos personajes en pantalla como 'Halcón' (Anthony Mackie) o 'Crossbones' (Frank Grillo) aunque el desarrollo de éste deja poco sabor. Pero con los refuerzos de Viuda Negra (S. Johansson), Nick Fury (Samuel L. Jackson) y un desfile de diversos personajes secundarios, como Dr. Armin Zola (Toby Jones) unido a los famosos cameos de Stan Lee (no diremos dónde aparece, tranquilos) o los propios guionistas como agentes de Shield e incluso el autor, Ed Brubaker (como científico), hacen que los ojos salten de escena en escena con el mismo ritmo que se desarrolla la trama.



Si decimos que la espectacularidad es inferior o no tan desmadrada como en 'Los Vengadores' (2012) no es una crítica, sino más bien un acierto en este film. La historia necesitaba más de palabras que de gestas improbables. Se ha apostado por dar al Capitán (Chris Evans) un peso más específico en el global de Marvel en el cine. Que no sea un mero espectador que salta y brinca para la galería. Le han dado el perfil correcto y necesario para que resulte más atractivo (como personaje) y le han dotado de escenas que dejarán con ganas de más (el super ordenador que aparece es de traca). ¿Qué hubiera sido en manos del propio Joss Whedon? Pues no pensamos que mejor o peor, pero sí que habría hecho más hincapié en las batallas o en centrar más la trama en una prolongada lucha entre el Capitán y el Soldado de Invierno.



Es bueno que la saga se nutra de nuevos directores que, aunque sigan las directrices del nuevo gurú del cine (Whedon), impriman savia fresca a las imágenes, que den mayor peso a la historia que a las escenas y sobre todo que mantengan la curiosidad de los que no son fieles seguidores del mundo del cómic. Pues al fin y al cabo se trata de cine. Un lenguaje que debe atraer por igual a todos. Y sobre todo, no dejéis de ver los títulos de crédito finales, pues no sólo hay un epílogo tras las primeras letras, quedaros hasta el final de las mismas pues encontraréis otro además. Para alargar los dientes.

VALORACIÓN: 8/10

1 comentario:

  1. A mi personalmente no me convenció demasiado, no me creo demasiado el papel del capitán américa si te soy sincero, un 6 raspado

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