TRUE DETECTIVE (AVANCE TEMP. 1) [Series]

Tras éxitos de público como de crítica como 'Los Soprano' (1999-2007); 'The Wire' (2002-2008); 'A dos metros bajo tierra' (2001-2005); 'Roma' (2005-2007); 'Deadwood' (2004-2006); 'El séquito' (2004-2011); 'Sexo en Nueva York' (1998-2004) y mantener en antena arrolladoras propuestas como 'Boardwalk Empire' (2010-???), 'True Blood' (2008-???) o 'Juego de Tronos' (2011-???) la cadena de TV más famosa (por su variada calidad), HBO, parece que tiene la urgente necesidad de colgar la etiqueta de "la mejor serie" de los últimos años a 'True Detective'. Tras la finalización por parte de AMC de su buque insignia, 'Breaking Bad' (2008-2013) o el parón que tienen con 'Mad Men' (2007-2013) unido a la decreciente calidad de 'The walking dead', los ejecutivos han creído conveniente que potenciar y patrocinar 'True Detective' como el boom de este año, puede mantener el título de mejor cadena a HBO. De verdad, no les hace falta. Lo son. Y 'True Detective' no va a demostrarlo.





¿DE QUÉ VA?

La serie se va a componer de varias temporadas de 8 capítulos (en principio) cada una con diferentes historias y elencos protagonistas. Todas girarán en torno a relatos de investigaciones policíacas con estrellas cinematográficas de relumbrón como principales atractivos. Los guiones, e historia central de los personajes, correrán a cargo del novelista Nic Pizzoletto, que se ha hecho un hueco en el mundo editorial con un par de novelas, 'Entre aquí y el Mar Amarillo' (cuentos), 2006 y 'Galveston' (novela), 2010. Entre medias escribió el guión de unos capítulos para 'The Killig' (TV).



'True Detective' arranca en 1995 cuando los detectives Martin Hart (Woody Harrelson) y Rustin "Rust" Cohle (Matthew McConaughey) de la División de Investigaciones Criminales de la Policía Estatal de Louisiana, son enviados a investigar el asesinato de una mujer; al llegar al sitio del hallazgo del cadáver de la víctima, los detectives se encuentran con un dantesco crimen ritual ligado a elementos de brujería y que podría ser obra de un asesino en serie. La mujer se encuentra desnuda, atada de pies y manos, con unos cuernos de venado en su cabeza, en medio de una plantación de caña de azúcar. Ante la alarma social la policía destina importantes recursos a la investigación y la pareja de detectives formada por Hart y Cohle encabezan el grupo especial de investigaciones, concentrando sus esfuerzos en el mundo de la prostitución callejera en las carreteras al descubrir que la víctima era prostituta. Pero escudriñando en el pasado pronto descubren una conexión con la desaparición de una niña unos años antes, confirmando que es obra de un asesino en serie.



La oscura historia mezcla la investigación de los terribles y morbosos crímenes del perturbado asesino con el drama de la vida personal de los detectives, y explota las diferencias entre ellos; Hart es un padre de familia, cristiano, conservador y realista, muy bien adaptado a la idiosincrasia de los pobladores de esa región rural de Louisiana. En cambio Cohle, recién llegado del estado de Texas (donde también trabajó de policía) es un hombre solitario, raro, de personalidad oscura y pesimista, que cree que la existencia humana es un desperdicio y que arrastra la depresión por la muerte de su hija, y que con su ateísmo y escepticismo ofende la mentalidad religiosa de los pobladores de la zona. Aunque ambos detectives se admiren y respeten profesionalmente, tienen una relación personal más bien distante y compleja.




Con estos planteamientos arranca una serie que en principio debe atraer a un público ávido de emociones fuertes en investigaciones criminales (recordar que 'Hannibal' sigue en antena con una segunda temporada y con la cuál tiene muchos referentes). Se presenta con una atmósfera bastante aséptica para mostrar lugares urbanos mientras que las localizaciones exteriores, bosques, pantanos y apartados pueblos rurales, se exponen de manera muchas veces simbólica, con enormes lazos hacia las creencias antiguas. Una norteamérica profunda, con personas reales, deformes, adictas, ingenuas y temerosas. Una grotesca puesta en escena de las miserias de Loussiana, estado en el que nació su creador, Pizzoletto, que refleja de manera contundente un mundo que quizás ya hemos visto en otras series. Tenemos una constante sensación de haber estado en esos sitios, de haber investigado a esos asesinos.




Más que defecto, estas reminiscencias se tornan en virtudes gracias al enorme trabajo que ambos actores realizan al llevar a sus personajes al máximo. La dualidad que muestra Harrelson con su típico policía de vuelta de todo pero con secretos en su vida, se contrapone a la potente y visual manera de trabajar de McConaughey. Un actor que lleva unos años demostrando que todos estábamos equivocados con él. 'Dallas buyers club' o 'El lobo de wall Street' junto a esta serie, nos ha recuperado a un excelente actor que estaba oculto entre películas de lucimiento de pectorales y malos papeles. Es un salto sin red para ambos, y lo superan con nota. Además, los dos participan como productores ejecutivos de la temporada.



Otra cosa muy diferente son los guiones, con muchas referencias a la obra de H.P. Lovercraft. Aún sin haber terminado de ver la temporada completa (voy por el 4º episodio) creo que hasta el momento no han puesto la carne en el asador. Siendo los primeros capítulos, el espectador debería tener muchos más alicientes que unas soberbias interpretaciones. Los pocos cebos y tópicos ganchos que los guionistas nos han brindado, se nos muestran poca carnaza para tanta publicidad que lleva consigo la serie. Aparte de tener una densa y entremezclada trama que retrocede y vuelve a retroceder en saltos de tiempo para liar aún más la madeja, las supuestas pistas que siguen los detectives, al igual que nosotros como público, las hemos visto tantas veces en otras series o películas que no tienen la suficiente fuerza para engancharse de verdad a la trama.



En cambio, la poderosa fuerza visual de la que hace gala los capítulos vistos, es uno de los puntos fuertes junto a la interpretación. Desde una cabecera, muy similar a 'True Blood', en imágenes y simbolismos, enseguida vemos que la turbación, el morbo y los elementos sugerentes de perversión van a configurar un pilar básico en la manera de transmitirnos el mensaje de la serie. Las visiones del detective Cohle, los iconos religiosos, las parafilias sexuales, lo retorcido de los crímenes junto a una suculenta y morbosa ración de carne fresca (Alexandra Daddario) hacen de la visión de 'True Detective' un agradable tránsito por la Louissiana de los huracanes, las supersticiones y las drogas. El culpable del acabado visual es Cary Fukunaga ('Jane Eyre', 2011) que ha dirigido los 8 episodios. La música, otra baza de la serie, acompaña de manera hipnótica las imágenes, con un conjunto de canciones que mezclan el género blues, música cajún y toques eclépticos.



Sin desvelar nada de la trama (que tiene su miga hacia el final de la temporada) alentar a aquellos que temen de los prejuicios. Aunque tenga una excesiva publicidad (innecesaria) y está catalogada como una gran serie, en ausencia de otras que sí lo eran, decir que 'True Detective' es la mejor serie realizada por HBO es temerario cuando no mentira. Es una buena serie, punto. Una serie con acertados actores y guión algo manoseado por sus referentes. De visionado sin sobresaltos y carente de la explosividad con que se ha vendido. Pero merece la pena perder una hora semanal en ver a dos grandes actores recuperados de una vida de despropósitos. Sólo por eso, 'True Detective' ya merece un respeto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué opinas de este artículo? Escribe tu opinión Cinéfila.