CLINT EASTWOOD: EL ÚLTIMO CLÁSICO [ESPECIALES]

Mucho me temo que dentro de poco echaremos de menos a uno de los grandes directores que mantienen el espíritu clásico de la época dorada del cine. Tanto en su manera de rodar como de ver el cine. Sin ser pájaro de mal agüero, cuando llegue la temible hora de despedir a Clint Eastwood, todos nos desgarraremos las camisas cuál Camarón de la Isla por no haber sido conscientes de la maravillosa suerte de tener entre nosotros a un grande. Un mito tanto como actor como director, siendo en esta última faceta donde se nos ha revelado una pieza fundamental para entender el cine de los últimos 35 años. Si con personajes como el Vaquero Sin Nombre o Harry Callahan se fraguó una fama y popularidad que le elevó al estatus de estrella mediática, allá por los 60's y 70's, fue el hecho de compaginar su carrera delante de la pantalla con pequeños amagos tras la misma lo que descubrió a los agnósticos que tras la fachada de piedra e inexistente gestualidad se hallaba un poderoso cineasta con muchas cosas que decir. Por tanto, antes de derramar las justificadas lágrimas de su pérdida, vaya desde aquí este especial dedicado al último clásico de los directores.




PROBANDO SU BUEN OJO (AÑOS 70):

Trabajar como actor para tipos como Don Siegel o Sergio Leone durante sus inicios en el cine, le sirvió para foguearse y empaparse en las tareas de realizador. Con tan solo 10 películas rodadas, dio el salto a la dirección en 1971. 'Escalofrío en la noche' fue un debut interesante para un actor al que se le creía de por sí encasillado a roles de tipo duro y de pocos bagajes interpretativos. De la mano de Don Siegel (verdadera alma y mentor de Eastwood en su método de rodaje) se zambulló en el oficio de director trabajando paralelamente como actor, donde seguiría dando vida al inspector Callahan para financiar sus proyectos de realizador.



No tardó mucho, en 1973 llegarían dos títulos más. La desconocida 'Primavera en otoño' y la desoladora (por brutal y directa) 'Infierno de cobardes'. La primera sería su obra como director sin aparecer en pantalla, una historia de amor en la madurez con William Holden como protagonista. 

La segunda, daría rienda suelta al espíritu del western crepuscular que tan buenos resultados le daría a lo largo de su carrera, recogiendo el testigo de genios como Sam Peckinpah. Los años 70's fueron su terreno de pruebas tras la cámara con títulos como 'Licencia para matar' (1975); 'El fuera de la ley' (1976) y 'Ruta suicida' (1977). En 'El fuera de la ley', conocería a la que sería su compañera sentimental y actriz ocasional Sondra Locke, con la que trabajaría en 6 películas.






FORJANDO UN MITO (AÑOS 80):

La década la comenzaría con la fallida 'Bronco Billy' (1980) y la frenética 'Firefox' (1982). Dispares en cuanto a mensaje y calado. Mientras que en 'Bronco Billy' se declina por un film pausado y casi nostálgico, en 'Firefox' demuestra que el cine de acción tiene aún en él un referente. La guerra fría como telón de fondo le daría juego en esta década. En 1982 también rodaría una particular versión de su amor por el country y la música en general, 'El aventurero de medianoche', género al que volvería. Un año más tarde retomaría bajo su batuta al personaje que le hizo mito, Harry Callahan en 'Impacto súbito', cuarta parte de la saga.



Pasarían dos años hasta que diera al público y crítica su primera piedra filosofal: 'El jinete pálido' (1985), donde un enigmático pistolero reconvertido en predicador nos devolvía al icono del western que vimos en la trilogía de Sergio Leone, pero esta vez con un aura casi sepulcral y con toques épicos. 1986 sería el año para darnos su ración de crítica republicana disfrazada de patriotismo con 'El sargento de hierro'. Para volver a su pasión musical con la sorprendente y muy valorada 'Bird' (1988). El jazz, su género favorito, tratado con pulso firme pero envuelto en sombras. Diferentes formas de ver el cine, de tratar al público y de darse pequeños caprichos que fomentaron su pulso narrativo tras la cámara.



Y CLINT COGIÓ SU FUSIL (AÑOS 90):

Sin duda, su década más popular y reconocida internacionalmente. Fueron los años que pusieron en órbita su cine. Se creó alrededor de él una aureola muy merecida de autor comprometido y de gran interés. Aunque comenzara los 90 con dos proyectos bastante alejados, uno por ser un vehículo de financiación para sus obras personales, 'El principiante' (1990) y el otro por ser una particular visión del cine dentro del cine que no acabó de gustar a todos: 'Cazador blanco, corazón negro' (1990).








Sólo tardo dos años para ofrecer una obra clave en su carrera y título mítico ya por siempre en la historia del cine: 'Sin perdón' (1992). Su primer Oscar como director. Una película referente y que bebía de los clásicos, pero bajo el prisma decadente y deprimido de un Eastwood en estado de gracia, se convirtió en su título más reconocido y redondo. En 1993, sorprendió a todos con la sencilla pero mal entendida 'Un mundo perfecto'. Y para rematar a los escépticos, sin quedaba alguno, sacó de su chistera la soberbia 'Los puentes de Maddison' (1995). Tras un par de años de recoger los frutos, en 1997 nos dio ración doble. Para los amantes del Eastwood de acción y thriller nos trajo 'Poder absoluto' y para los amantes de los sabrosos delicatessen a los que nos estaba acostumbrando nos regaló 'Medianoche en el jardín del bien y el mal'. Acabaría la década con una obra menor con la que trataba de dar otra imagen del Eastwood actor-director, 'Ejecución inminente'.



TRANSFORMACIÓN TOTAL (AÑOS 00):

Qué mejor manera de comenzar el siglo tratando de recordarnos que los viejos rockeros nunca mueren, por ello reunió a sus "viejos" camaradas de quinta y nos dio motivos para sonreír en 'Space cowboys' (2000). Con el paréntesis de 'Deuda de sangre' (2002), en la línea de 'Ejecución inminente' o 'Poder absoluto', llegaría los años magistrales de Eastwood director. Con 'Mystic river' (2003) daría una bofetada a los bien pensantes y con 'Million dollar baby' otra clase magistral de dirección, recompensada con un segundo Oscar como director. Hubiera sido un fenomenal legado como fin de carrera, pero Eastwood todavía tenía guardados fabulosos títulos.


En 2006 se sumergió en el monumental trabajo a doble lectura que supuso el rodaje de dos films con la misma temática. 'Banderas de nuestros padres' y 'Cartas desde Iwo Jima' fueron un estupendo catálogo de dirección y riesgo cinéfilo. Pasarían dos años para volver a rodar una "sencilla" historia, 'El intercambio' (2008). Algo templado y de vuelta de todo, Clint quiso poner la guinda a su carrera de director-actor con su último trabajo en pantalla a sus órdenes, 'Gran Torino' (2008). Llena de guiños hacia su cine, hacia sus personajes y por qué no decirlo, hacia sí mismo, esta película supone un testimonio de 40 años en el cine.



A partir de entonces, películas que el dirige ya no cuentan con su presencia. En 2009 nos entrega un bello canto a la libertad con 'Invictus', seguida un año después con otra de sus inquietudes, la muerte. 'Más allá de la vida' (2010), algo floja en ciertos pasajes, resume su peculiar punto de vista como persona en los últimos años de una vida. 2011 nos devolvió al Eastwood arriesgado y comprometido con 'J. Edgar', donde con ágil mano y pulso sin flaquezas nos brinda su, hasta ahora, última gran obra.



¿Y AHORA QUÉ SR. EASTWOOD? (EL FUTURO):

Son tres años sin su cine. Mucho tiempo para alguien que nos ha mal acostumbrado al buen cine. Debemos pensar que su edad (nació en 1930) hará que poco a poco abandone su actividad casi anual a la que nos mantenía. Su próximo proyecto, es una biografía sobre los 'Jersey boys', grupo musical que sirve de excusa a Eastwood para volver a tocar su pasión, aparte del cine, que es la música. Paralelamente fue rodando otro biopic, mucho más controvertido, 'American Sniper' (crítica) donde nos regala su visión ambigua de la guerra, esta vez en Afganistan, sobre el polémico personaje del francotirador más famoso por sus bajas (algo funesto tal reconocimiento). Film que constata que Eastwood sigue con brío y pulso firme al rodar y que le ha otorgado, además de nominaciones a los Oscars 2015, un fenomenal registro en taquilla, siendo su film con más recaudación hasta la fecha. Deseamos que no sea su último film, que la cámara continúe rodando con él tras ella, que su cine se mantenga por al menos dos décadas más y que cuando volvamos a leer en los títulos de crédito eso de "Directed by Clint Eastwood", esbocemos una amplia sonrisa.



GANADOR DE 4 OSCARS:

1992- SIN PERDÓN (Director)
1995- PREMIO IRVIN G. THALBERG a toda una carrera
2004- MILLION DOLLAR BABY (Director)
         MILLION DOLLAR BABY (Película)

FILMOGRAFÍA COMO DIRECTOR:

 2014 American Sniper
 2014 Jersey Boys  
 2011 J. Edgar 
 2010 Más allá de la vida 
 2009 Invictus 
 2008 Gran Torino 
 2008 El intercambio 
 2006 Cartas desde Iwo Jima 
 2006 Banderas de nuestros padres 
 2004 Million Dollar Baby 
 2003 The Blues (TV Series documentary) 
 2003 Mystic River 
 2002 Deuda de sangre 
 2000 Space Cowboys 
 1999 Ejecución inminente 
 1997 Medianoche en el jardín del bien y del mal 
 1997 Poder absoluto 
 1995 Los puentes de Madison 
 1993 Un mundo perfecto 
 1992 Sin perdón 
 1990 El principiante 
 1990 Cazador blanco, corazón negro 
 1988 Bird 
 1986 El sargento de hierro 
 1985 Cuentos asombrosos (TV Series) (1 episode) 
 1985 El jinete pálido 
 1983 Impacto súbito 
 1982 Aventurero de medianoche 
 1982 Firefox, el arma definitiva 
 1980 Bronco Billy 
 1977 Ruta suicida 
 1976 El fuera de la ley 
 1975 Licencia para matar 
 1973 Primavera en otoño 
 1973 Infierno de cobardes 
 1971 The Beguiled: The Storyteller (Documentary short) 
 1971 Escalofrío en la noche 

3 comentarios:

  1. Que bien escribes :) y con lo de la soberbia 'Los puentes de Maddison' ya me tienes en el bote

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  2. Gracias por tu comentario. Ánimos así hacen que las palabras broten solas...

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  3. Muy buena, Oskar! Clint es un verdadero crack, ojalá siga dándonos buenos títulos.

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