LOS GREMLINS [CINE]

El primer lustro de la década de los 80's fue la época dorada de Spielberg en todos los sentidos. Estrenaba con rotundo éxito las dos primeras entregas de Indiana Jones, reventaba las taquillas con 'E.T.' (1982), escribía estupendos guiones como 'Poltergeist' (1982) y se lanzaba a la producción de otros proyectos dirigidos por pupilos que bajo su manto fueron obteniendo una repercusión mundial. Robert Zemeckis ('Regreso al futuro', 1985) por un lado y Joe Dante ('El chip prodigioso', 1987) por otro, fueron los mayores baluartes de este protectorado. Durante la década, e incluso más tarde, esta relación proseguiría. El primer cruce que hubo entre Spielberg y Joe Dante se produjo en 1983 en el proyecto coral de varios directores que trataron de resucitar una vieja serie de los 60's: 'Más allás de los límites de la realidad' ('The Twiling Zone'). Allí se gestó una unión entre Dante y el Rey Midas de Hollywood con películas como 'El chip prodigioso' o 'Cuentos asombrosos', pero sobre todo un icono que dominaría el cine fantástico juvenil...unos peludos seres adorables con un lado oscuro muy canalla.






Leyendo la Carátula:


Un modesto inventor lleva por Navidad a su hijo Billy (Zach Galligan) una extraña criatura que compra en un bazar oriental. Gizmo, es un Mogwai, un ser pequeño, adorable y muy sociable. El padre le transmite las tres normas que debe cumplir Billy para el cuidado de la criatura: no mojarlo, no debe darle la luz del sol y por último, nunca darle de comer después de medianoche.



Rebobinando:


El lado más canalla de Spielberg (en aquellos años aún lo tenía) se reflejaba en sus producciones lejos de la silla de director. De ese modo podía dar rienda suelta a sus locuras como cineasta sin que su reputación como realizador se viera perjudicada. Así, poco a poco, extendía sus tentáculos por toda la industria de Hollywood, dando salida a nuevos y prometedores autores bajo su estudio. En apenas unos pocos años, su nuevo estatus de productor dio luz verde a una serie de proyectos que arrasarían en los cines. Primero por que llevaban su nombre como símbolo de calidad y segundo porque realmente eran excelentes productos de consumo masivo unidos a buen talento.



Joe Dante llevaba un par de títulos que llamaron poderosamente la atención a los estudios dominantes. 'Piraña' (1978) y 'Aullidos' (1981) mostraban un tipo que sabía mezclar terror y humor a partes iguales sin renunciar a bajar el ritmo de una en detrimento de otra. Esa unión de géneros fue lo que supuso su elección para dirigir una pesadilla navideña donde pequeños demonios surgidos de alguna leyenda china, destrozaban la apacible vida de un pueblo.


Con un arranque algo ñoño que no hace sino elevar aún más su nudo y desenlace, 'Los gremlins' evoca al cine de serie B disfrazado. Es decir, una producción meticulosa, buen guión, numerosos guiños al género, unos convincentes y divertidos efectos, un humor negro y mucha, mucha mala leche. Eso sí, siempre que en pantalla aparecen ellos, los gremlins. Gizmo, el Mogwai, es la antítesis. Es como un paralelismo entre el cine amable y contemplativo que se hacía en esos momentos con el cine provocador y encarado que proclamaba Dante. Es imposible no encariñarse de Gizmo, pero aún más difícil no desear tener un Gremlin en casa (total...tengo un crío, otro endiablado ser tampoco se notaría).


Un guión bien estructurado por Chris Columbus ('Solo en casa', 1990) nos muestra la placentera vida del típico aburrido pueblo del medio oeste norteamericano. Lleno de los clichés más repetidos en el cine, se ríe del estilo de vida yanqui desde dentro (ver a Papa Noel atacado por las criaturas es de libro). De sus acartonadas costumbres y recelos. Para ir destruyendo dichos mitos a medida que los gremlins hacen su aparición en cada escena (dentro del bar, cantando villancicos, en el centro comercial, el cine...). Una orgía de buen humor pasado por el filtro de un Dante que mantenía fresca su mala uva. Las tres normas que se deben cumplir son una analogía de las tres leyes de la robótica de Asimov vistas desde el prisma de la mala baba.


La pareja protagonista (Galligan y Cates) son la sopa boba a la que nos acostumbramos en los 80's. Un par de virginales tortolitos que deben sobreponerse a las circunstancias. Llenos de buenos sentimientos. Son algunos secundarios los que se llevan la palma en sus papeles (Dick Miller, como el granjero obsesionado). Era normal, no se pretendía un recital de actores. Aunque también podemos ver a un principiante Corey Feldman que luego estaría en 'Los Goonies' (1985), 'Cuenta Conmigo' (1986) o 'Jóvenes ocultos' (1987). Aquí el pescado lo cortaban los gremlins. Unas criaturas creadas por Chris Wallas ('Enemigo mío', 1985 o 'La mosca', 1986) que resultaban atractivas, creíbles y malévolas. Nada de ordenadores (no existía esa tecnología). Puro animatronic y marionetas. El buen hacer al colocar la cámara, efectos de luces y unos trucos ópticos hacían posible la veracidad de los demoníacos seres.


Una deliciosa broma macabra. Los teleñecos en su versión satánica. Un Spielberg que deseaba crearnos pesadillas al tiempo que nos hacía partirnos de risa. Tardaron 6 años en realizar su secuela (inferior en todos los sentidos) y fue el origen de una tanda de películas que tenían como protagonistas a seres maléficos. La más friki fue sin duda 'Los Critters' (1986). Pero esa...es otra historia.



Cotilleos de Videoclub:

  • La película en su primer montaje duraba 2 horas y media.
  • La idea para el guión se le ocurrió a Chris Columbus cuando por la noche escuchaba en su apartamento el insoportable ruido que hacían los ratones.
  • Fue la primera vez que el logotipo de "Amblin" (productora de Spielberg) hizo su aparición.
  • Mogwai significa en chino "diablo".
  • En 'Más allá de los límites de la realidad' uno de los episodios hace referencia a los gremlins, pues un avión es atacado en pleno vuelo.
  • Durante la escena de la convención de inventores, vemos la máquina del tiempo que se usó en 'El tiempo en sus manos' (1960). Aparte, hacen cameos en esa misma escena Jerry Goldsmith y Steven Spielberg.
  • El cine donde los gremlins están viendo 'Blancanieves y los 7 enanitos' es el mismo que se utilizó en 'Regreso al futuro' para la escena en que el Delorean se estrella.
  • Tim Burton fue una de las opciones de Spielberg para dirigir tras ver sus cortos.


Valoración: 7

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